lunes, 26 de agosto de 2013

¡Gracias, Nico!



Hace poco veía cómo, en una cancha argentina de quinta división, sacaban en andas a Diego Armando Maradona. También recuerdo mi asombro con las estatuas del “10” en el Museo de Boca y con la de Luis Ángel Firpo, “El toro salvaje de las Pampas” en el Cementerio de la Recoleta en Buenos Aires.
Admirable lo del pueblo trasandino con sus ídolos y con las mil y una embarradas que se ha mandado el “Pibe de Oro”.

Es por eso que en la hora del inminente retiro de Nicolás Massú,  es imposible no acordarse de aquellos que pedían a gritos su jubilación del deporte blanco. Lamentablemente el viñamarino nació en un país que desconoce más de lo que reconoce y que crucifica más de lo que felicita.    

Las cosas de la vida suceden y son cuando tienen que ser, y el “Vampiro” se puede ir cuando quiera. Su espacio entre los grandes del deporte chileno se lo ganó legítimamente. Ahí, al ladito del “Chino” Ríos, de su compadre “Feña” González, de “Don Elías” Figueroa y del atleta paralímpico Cristián Valenzuela.

Asimismo, a Marcelo Ríos rara vez lo recordamos por sus episodios deportivos. Gracias a sus últimas descompensaciones, es que volvimos a ver en los noticiarios sus exquisiteces en las canchas. Curiosamente a nadie se le ha ocurrido  bautizar al court central del Estadio Nacional con el nombre del ex top one. Para que vamos a hablar de erigirle un monumento, eso definitivamente no está en nuestro ADN.  

Sin embargo, los reconocimientos a veces vienen de afuera. La ATP  celebró los 40 años desde la creación del ranking mundial y Marcelo Ríos fue protagonista de la gala en Nueva York, donde desfilaron leyendas de la talla de Ivan Lendl, Rafael Nadal, Novak Djokovic y John McEnroe, entre otros. ¡Sí, un chileno en la elite del tenis mundial! Si hasta el mismísimo Roger Federer subió una foto a su twitter al lado del “Chino” y del español Juan Carlos Ferrero.

¿Se acuerda que durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012 las estaciones del metro Oval y London Bridge se llamaron Nicolás Massú y Fernando González, respectivamente? Asimismo, Elías Figueroa fue nombrado embajador de Porto Alegre -el único extranjero- para el Mundial de 2014. Es cierto, el estadio de Playa Ancha lleva el nombre del exzaguero central, pero todavía falta el gran reconocimiento país para quien es considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.

Por estos días Massú desmiente el retiro, pero no nos olvidemos nunca que gracias al Nico la bandera chilena flameó en lo más alto del altar del Olimpo. No nos olvidemos nunca que gracias al Nico y al Feña, fuimos campeones olímpicos.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Campeón de la vida



¡Por Dios que merecido el Premio Nacional del Deporte para el atleta paralímpico Cristián Valenzuela! Todavía recuerdo su visita a los estudios de la Radio Santiago Bueras de Maipú, por allá detrás del Templo Votivo y con más de 30 grados de calor. Un campeón de verdad -sin poses y  divismos baratos-,  un ser humano de excepción y un hombre de fe inconmensurable.

Con un bicampeonato del mundo y un  oro olímpico, Valenzuela ya se inscribió en la historia grande del deporte chileno. Ahí, al lado de Marcelo Ríos, Nicolás Massú, Fernando González y Don Elías Figueroa.

Convengamos que el oriundo de Conchalí es un ejemplo de resiliencia  en  un país donde ser deportista pareciera ser una condena más que una profesión. Asimismo, su historia nos invita a mirar las contrariedades de la vida como una forma de superarnos e ir más allá, incluso de donde nosotros mismos creemos que podemos ir.

El atleta perdió la vista producto de un glaucoma a los doce años, así también las ganas de vivir y de relacionarse con el mundo. Con el apoyo de amigos incondicionales, Cristián Valenzuela abandonó unos años más tarde su autorreclusión  y  abrazó a la poesía y al deporte como vías de escape a un destino adverso.

El incentivo de su amigo Erwin Jiménez fue vital para sus inicios en el deporte. Lo introdujo en la práctica del goalba, un deporte paralímpico creado específicamente para personas no videntes o con alguna deficiencia visual. El juego se basa principalmente en el sentido auditivo para detectar la trayectoria de la pelota, la cual lleva en su interior cascabeles. Todos los jugadores llevan antifaces opacos para igualar la falta de visibilidad de los participantes.

A partir de ese momento, Valenzuela se interesó en todas las actividades deportivas para ciegos. Su vida había dado un vuelco total. Es así como en  unas pruebas atléticas en el Estadio Nacional deslumbró con su velocidad a  los entrenadores del recinto ñuñoíno y a poco de andar, comenzaron sus primeras competiciones internacionales y sus primeros logros.

En los Juegos Parapanamericanos de Río de Janeiro 2007 corrió los 1500 metros y quedó cuarto. Su primera participación en unos Juegos Paralímpicos fue en la cita de Pekín 2008, donde compitió en los 1500 metros en la categoría T-11 (ceguera total), en la cual obtuvo un tiempo de 4:27.94, rompiendo su anterior récord nacional de 4:35.54.

En 2011, en el Mundial de Atletismo Paralímpico Christchurch en Nueva Zelanda, consiguió oro en maratón. En los Juegos Paralímpicos de Londres  2012, en la prueba de 5000 metros obtuvo la medalla de oro con un tiempo de 15:26.26. Esta fue la primera vez que Chile obtuvo una medalla, tras 20 años de su debut en los  Juegos Paralímpicos de Barcelona 1992. Asimismo, en julio de este año el chileno participó en el Mundial de Atletismo Paralímpico celebrado en Lyon, Francia donde logró medalla de plata en los 5000 m y 1500 m y medalla de oro en la maratón.

Todos estos resultados lo han catapultado merecidamente a la cúspide del deporte chileno, donde ha recibido variadas distinciones. Sin embargo, su mayor proeza es haberle ganado al destino y a la vida.

 

 

viernes, 12 de julio de 2013

Chile murió con las botas puestas



Los triunfos morales ya no nos resignan y por eso el llanto de nuestros noveles guerreros en Estambul. Ya no queremos ir de paseo a los mundiales y por eso el dolor que tanto cala el pecho.  Desde hace un tiempo -no muy lejano- nuestra mentalidad cambió y nuestro paladar futbolístico se agudizó.

Dicen que jugamos como somos, y en estos tiempos de modernidad, democracia y globalización no se concibe un fútbol chileno insípido y  timorato.

Mario Salas tampoco lo concibe. El exestratego de Barnechea ofrece un bosquejo táctico con múltiples variantes ofensivas y eso se celebra, sin embargo el esquema adolece de ciertos resguardos defensivos. Recordemos que en el debut mundialista solamente la impericia de los egipcios frente al pórtico nos libró de un prematuro bochorno. Un esquema así de rígido damnifica claramente el juego de conjunto. Convengamos  en que en ese pleito se hacía evidente el desacomodo posicional de Cristián Cuevas y Ángelo Henríquez.

El empate ante los ingleses y el resultado de otros grupos le dio a la escuadra criolla el acceso directo a la segunda ronda del torneo. Como nunca ocurre, Chile clasificó con desahogo a la otra fase e iba por el primer lugar del grupo E frente a Irak.

Ante los asiáticos, el adiestrador presentó inexplicablemente un equipo con 6 jugadores de alternativa. El liderato se hipotecaba ante una escuadra veloz que aprovechó las licencias defensivas que le otorgó el rival. Chile cayó 1-2 ante los iraquíes, acabó segundo en su grupo y tuvo que dejar la ciudad de Antalya. Croacia lo esperaba en Bursa y había poquita fe.
 
En octavos de final, frente a los croatas, apareció el equipo subversivo e irreverente que  deslumbró en Mendoza y que al parecer se había quedado atascado en la aduana del paso de Los Libertadores.  El elenco criollo resolvió en los últimos nueve minutos un encuentro cerrado y de carácter reservado. Darío Melo, Nicolás Castillo y Christian Bravo se ungieron como luminarias del triunfo por 2-0 ante los europeos. Chile ya estaba entre los 8 mejores del mundo.

En cuartos de final, Mario Salas no iba a revocar sus convicciones  tácticas.  Sin misterios, el duelo con los africanos se preveía de gran desgaste físico y de ida y vuelta. El primer combo lo pegó Ghana con tanto de Moses Odjer; sin embargo, Chile pegó fuerte y pegó dos veces con anotaciones de Nicolás Castillo y Ángelo Henríquez, respectivamente. Todo esto en el primer tiempo.

En la segunda fracción, Chile buscó el tercero, pero el portero Antwi ahogó sucesivamente el grito de gol.

Asimismo, los africanos no cesaban en ofensiva con sus intentos por las bandas y con sus potentes tiros de distancia. El empate era inminente y llegó a ocho minutos del término del tiempo reglamentario en los pies de Ebenezer Assifuah. Con un tiempo para cada uno, el lance se dirimiría en el alargue.

El gol del exhausto Ángelo Henríquez a los ‘8 minutos del suplementario abrigó las esperanzas nacionales de abrazar las semifinales. Sin embargo, también era una señal de que ya no había piernas ni corazón para aguantar los 22 minutos que restaban.

Ghana volvió a reaccionar y Seidu Salifu acertó para poner el marcador en un 3-3 que cambió de forma agónica el encuentro. La lápida para los pupilos de Salas  la colocó Assifuah  de cabeza en el  minuto 120.  Gol que increíblemente contó con la complicidad de Huerta, Henríquez y Melo. La pelota volvió al centro y la ilusión duró 50 segundos más.  Chile cayó en la lucha, así como le gusta a Mario Salas. Chile murió con las botas puestas.
 

lunes, 17 de junio de 2013

Vuelve para ir al Mundial


Chile consiguió canasta completa en esta doble fecha clasificatoria. Algo que no ocurría desde hace un año, cuando se le ganó por la quinta y sexta fecha a bolivianos y venezolanos en sus propios domicilios.

Acuérdese de que después del triunfo a la vinotinto, la “roja” nunca más volvió a abrazarse con Claudio Borghi en la banca. Consecutivas caídas ante Colombia, Ecuador y Argentina sentenciaron la continuidad del ex D.T. de Colo-Colo.

Con casi un pie y medio afuera del Mundial, un  3 de diciembre de 2012 Jorge Luis Sampaoli tomaba el desafío y también el fierro caliente de dirigir a la atribulada selección chilena. Convengamos en que el casildense pavimentó su camino a Juan Pinto Durán, con la campaña histórica que consagró a la Universidad de Chile como tricampeón chileno y como campeón de la Copa Sudamericana 2011.

De esa mítica alineación, hoy son números puestos en la “roja” Marcos González,  José “Pepe” Rojas, Eugenio Mena, Marcelo Díaz y Eduardo Vargas. Súmele a esa pléyade azul, el aporte de los ex colocolinos Claudio Bravo, Gonzalo Jara, Arturo Vidal, Matías Fernández, Esteban Paredes y Alexis Sánchez. 

Las selecciones mundialistas criollas, siempre se cimentaron en los grandes equipos locales. El ballet azul para el Mundial del ’62, Colo - Colo ’73 para la cita de Alemania ’74, la “U” ’96 para Francia ‘98  y  Colo-Colo 2006 para la justa de Sudáfrica 2010.

Todas estas oncenas fueron lideradas por caudillos de la talla de Leonel Sánchez, Eladio Rojas, Elías Figueroa, Alberto Quintano, Marcelo Salas, Iván Zamorano y Claudio Bravo entre otros.  Asimismo, Arturo Vidal está llamado a guiar los rumbos de Chile de cara al Mundial. El volante de la Juventus dio en el Defensores del Chaco una de las  mejores exhibiciones futbolísticas de un criollo en pastos forasteros. Y en Santiago ante los bolivianos, el oriundo de San Joaquín se ungió entre las mejores figuras del cotejo.

El  retorno de David Pizarro es un acierto de la gestión de Jorge Sampaoli. ¿Qué duda cabe? El porteño esquivó a la selección durante ocho años. Sin embargo el estratego trasandino lo convenció con su dogma futbolístico y con su estricto régimen disciplinario.  
El hijo pródigo vuelve a casa, con la humildad de siempre y con la calidad intacta. El fantasista, no vuelve para ser niñera de jóvenes de 19 años, tampoco vuelve para patear un letrero e irse para siempre. Esta vez vuelve para ir al Mundial…

domingo, 2 de junio de 2013

Al rojo vivo


La Unión Española bajó del firmamento su séptima estrella y lo hizo por vez primera en su cancha. Los de Santa Laura vencieron al malogrado Colo-Colo y también a los fantasmas que los perseguían de la derrota en el Torneo de Clausura 2012.

José Luis Sierra edificó esta obra. Adiestrador novel que impuso su irrenunciable filosofía futbolística y sus convincentes lineamientos técnicos en un equipo que este año prácticamente se lo desmantelaron.  Es así como el título de la Unión es también un triunfo de las segundas oportunidades y de las revanchas personales. Que lo digan Gustavo Canales, Raúl Olivares, Diego Sánchez y Francisco Castro.  

La  Universidad Católica abrigó sus esperanzas de alzar la corona, con la maciza presentación ante la Universidad de Chile. No obstante, los pupilos de Martín Lasarte no pudieron golear al descendido San Marcos de Arica. Una lección de que, con el entusiasmo a veces no basta.

Fíjese que nadie se acordó de los play off y curiosamente sin esa modalidad el torneo ganó en competitividad y emoción. La ANFP así también lo entendió y ratificó los campeonatos largos de 17 fechas con liguilla.

Cobreloa, Universidad de Chile y O’Higgins también tuvieron roles protagónicos en este reparto. Los naranjas del irascible Marco Antonio Figueroa clasificaron a la Sudamericana, los azules decepcionaron con los experimentos y con las disfunciones tácticas de Darío Franco; y los celestes de Eduardo Berizzo, que otra vez engordaron para morir flacos.

Mención aparte para un Colo-Colo en permanente crisis, que rozó en este torneo la peor campaña de su historia. El arribo de Arturo Salah,  debería devolver las aguas a su cauce en Macul. Su primer golpe de timón, es la contratación del entrenador paraguayo Gustavo Benítez. Un viejo conocido de la tienda alba, al que se elige por su sapiencia y por su comprobado manejo de camarines.

Después de ocho años de ausencia y fiel a su estilo, David Pizarro se integró a las prácticas de “la roja”. Jorge Sampaoli porfió y logró el milagro, precisamente cuando Chile va por trascendentales unidades ante Paraguay y Bolivia. Asimismo Alexis Sánchez, Arturo Vidal y Marcelo Díaz aterrizan en Juan Pinto Durán como flamantes campeones de sus respectivas ligas en Europa.

Manuel Pellegrini también quiere aterrizar en Juan Pinto Durán, pero para el próximo proceso clasificatorio rumbo al Mundial de 2018. Por ahora el fútbol chileno está al rojo vivo.

viernes, 3 de mayo de 2013

Club México: Donde el boxeo es una fiesta


La noche es un témpano, pero el ímpetu de los púgiles amateurs incinera la galería del Club México. La actividad está alicaída; no obstante en el recinto de la calle San Pablo los laureles del boxeo chileno se reverdecen cada treinta días. Acá no hay plan seguro ni combates de “alto riesgo”, y la fuerza policial brilla por su ausencia. En las gradas, hay pura buena onda y no se manifiesta atisbo alguno de violencia.

En cada velada, los “aztecas” hacen respetar su localía y casi siempre se llevan los aplausos y las victorias.  Contrariamente a la realidad de la disciplina, en el Club México las cosas se hacen bien y producto de ese buen trabajo están los: Óscar “La Máquina” Bravo, los Miguel “Aguja” González, los Líner “Pac Man” Huamán y los Luis “El Animal” Cerda. Todos protagonistas en los últimos años del escuálido circuito pugilístico nacional.

El peruano-chileno Líner Huamán brinda espectáculo y emoción en cada refriega. Fue así como en diciembre pasado “Pac Man” derrotó con tintes épicos al dominicano Diego Luis Pichardo. Es que a Huamán la vida le enseñó a resistir sus embates y en el ring es donde menos se va a amilanar. Que lo diga el chilote Luis “Zorrito” Oyarzún, quien lo superó estrechamente en abril. Para la anécdota quedará el fallo que otorgó un salomónico empate en dicha pelea.  

Diciembre también marcó el retorno de Luis "El Animal" Cerda, el crédito de la entidad azteca que hoy hace sus primeras armas en la meca del boxeo mundial: Las Vegas. El oriundo de la comuna de Maipú debutó en el profesionalismo en 2011 y alcanzó en ese año 6 triunfos por K.O. en línea. Ese impresionante palmarés le sirvió al criollo como impulso para emplumárselas  a  los Estados Unidos en 2012. En su temporal regreso a casa, “El Animal” enfrentó a dos rivales argentinos: César David Inalef en diciembre y a Miguel Leonardo Cáceres en abril. Al primero lo derrotó estrechamente y con muchas dudas en las tarjetas, y con el segundo también cayó por los puntos, pero esta vez inapelablemente.

Cerda estuvo sin competición en su periplo norteamericano y le pasó la cuenta. Nunca fue lo mismo entrenar que competir. En ambas refriegas se le vio lento y sin la chispa y la pegada habitual. Sin embargo, se  trata de un púgil de 22 años con un futuro esplendoroso, pero que debe capitalizar sus talentos y las oportunidades que se le presentan.

Aquella noche otoñal, el foráneo ganó bien y el respetable lo premió con su aplauso. Al suyo también lo ovacionó, porque entendió que dio todo cuanto pudo ante la superioridad de su oponente. Así se vive el boxeo en el Club México, como una verdadera fiesta. 

martes, 2 de abril de 2013

Subiendo



Cuando Chile le ganó a Paraguay en las clasificatorias pasadas, el más contento era el “Pato” Yáñez.  ¿Cómo no?  Si los tantos de Matías Fernández y Humberto Suazo venían a darle un respiro al gol del ariete en tierras guaraníes después de 27 años.  

Asimismo se repitió durante una década y media el milimétrico pase de Víctor Hugo Castañeda y el posterior gol de cabeza de Marcelo Salas a Uruguay rumbo a Francia ’98.  Hasta la semana pasada, el último vestigio de un triunfo criollo ante los charrúas  por unas clasificatorias.

Es que lo difícil obliga a más y eso hace memorables los triunfos ante los uruguayos. Los celestes juegan hasta los amistosos con el cuchillo entre los dientes y ganarles vale por una clasificación mundialista.

Tras la fortuita caída con Perú en Lima, Jorge Sampaoli comprendió que no por madrugar amanece más temprano. Es decir, no por mucho atacar se ganan finalmente los partidos. Al equipo le faltó el gol en su expedición limeña y el escenario se emborrascó más con Alexis Sánchez afuera por acumulación de tarjetas amarillas. ¿Y ahora quién podrá defendernos?, se preguntó el casildense. No lo pensó dos veces y volvió a nominar a Esteban Paredes.

Sí, el mismo jugador que se echó al hombro al Colo-Colo en crisis y que se tuvo que ir por la puerta chica desde Macul. Aquel que los anteriores estrategos de la “Roja” también desestimaron y que se dio maña para servirle el gol a Mark González en el Mundial de Sudáfrica y anotar en la Copa América 2011.  Ese que viene a la selección sin que lo rueguen y ese que definitivamente se ganó un cupo en la oncena titular de Chile.

Así como a Paredes en algún momento se le desechó, a Gonzalo Jara -pese a sus irregulares actuaciones-  se le prefirió. El defensor siempre ha tenido que convivir entre la adhesión de los entrenadores y la reprobación de los hinchas. El zaguero tapó bocas con su gran despliegue y hasta se dio el lujo de anular a un titán de talla mundial: Luis Suárez.

Chile nuevamente en zona de clasificación directa, sin embargo las eliminatorias son una montaña rusa y no hay que pestañear. La derrota ante Perú no nos rotula como los peores y el triunfo ante Uruguay tampoco como los mejores. Para sacar tickets a Brasil 2014 hay que imponerse de local sobre los que históricamente fuimos superiores (Bolivia, Venezuela y Ecuador) y hay que ir a arrebatarles unidades a los paraguayos heridos y a los colombianos cuasi clasificados. Señoras y señores, la "Roja" en esta pasada tomó el ascensor que dice subiendo.