martes, 15 de julio de 2014

La historia ya está escrita


Se acabó la justa más importante y políticamente la más poderosa del deporte mundial. Lo de justa es hasta por ahí no más, porque el actual sistema de sorteo está más arreglado que caja de tomates y sigue estando muy sujeto a los intereses de los organizadores. ¿Cómo olvidar la imagen del secretario general de la FIFA escondiendo los papelitos? Digan lo que digan, no es lo mismo enfrentar en la fase de grupos al actual campeón y vicecampeón del mundo que  a  Suiza, Ecuador y Honduras. ¿O usted todavía cree que ha sido obra de la casualidad, el que nos hayamos tenido que enfrentar  a los brasileños en nuestras últimas tres presentaciones mundialistas? El 99,9% de las probabilidades indica que Brasil le gana a Chile en un Mundial de Fútbol.  
Se entienden las variables del negocio y de los intereses creados detrás de él, pero no se puede seguir des-democratizando un campeonato al que se le denomina del mundo. Chile estuvo a un tris de dar el gran batacazo del Mundial, sin embargo la falta de temple y la falta de experiencia en instancias definitorias conspiraron frente al scratch más dócil de todos los tiempos. 

Lo que empezó mal para Brasil, terminó peor con un cuarto lugar y con dos morrocotudas humillaciones en el cuadro final. Definitivamente, prestar la casa para la fiesta no ha sido una buena idea para los brasileños. La herida del “Maracanazo” de 1950  se  reabrió profunda y dramáticamente con esta nueva y dolorosa afrenta. Los holandeses, en tanto, se llevaron merecidamente el tercer lugar y por fútbol debieron disputar la final con los germanos. Pese a que los tulipanes hicieron un buen campeonato, otra vez vuelven a casa sin el oro.

Alemania es el justo campeón de Brasil 2014, porque nadie combinó tan bien lo táctico, lo físico y lo técnico. El equipo teutón brilló con su preciso funcionamiento de conjunto, lo opuesto a un combinado argentino que depositó sus esperanzas en los pies de un genio que demostró que  era de carne y hueso: Lionel Messi. Los trasandinos deben sentirse muy satisfechos con el subcampeonato alcanzado, porque llegaron a la final  a través de  llaves absolutamente accesibles y con lo futbolísticamente justo. La condescendencia de la Sra. FIFA y el premio que le otorgó a Messi como “El mejor jugador del campeonato” más parece un favor político que otra cosa.

El deporte, en todas sus disciplinas, siempre será una fiesta y así se vivió el  Mundial en las oficinas, en las escuelas, en las universidades y en todas partes de nuestro país. Seguramente, el recibimiento a la Selección Nacional usted lo consideró algo showinista al tratarse de un noveno puesto, pero también tenemos que aprender a ser felices y a no andar con la cara larga todo el día. ¡El fútbol es la cosa más importante de las menos importantes!

De acuerdo a los rivales que enfrentó, Chile hizo un correctísimo Mundial y si bien llegó hasta octavos de final como en sus expediciones anteriores, esta vez dio un paso en la calidad de su fútbol. La historia ya está escrita –y que me perdonen muchos estadísticos– pero en la cancha Brasil no fue el cuarto del planeta y Chile tampoco el noveno.

viernes, 4 de julio de 2014

Sin pirotecnias


Siempre he sido un defensor de nuestra identidad, de nuestros ídolos del deporte y del reconocimiento que se les debe hacer en vida. Es así como muchas veces he postulado -desde mis tribunas- el rebautizo del Court Central del Estadio Nacional por los nombres de Nicolás Massú, Marcelo Ríos o Luis Ayala. Asimismo, aplaudí cuando el Estadio de Recoleta se pasó a llamar Leonel Sánchez Lineros y el de Playa Ancha como Elías Figueroa Brander. Sin embargo, me parece de un oportunismo político cuando se bautizan las calles con los nombres de futbolistas que recientemente destacaron en el Mundial, pero que finalmente resultaron novenos del mundo. En ese contexto, me asalta la duda del porqué en Conchalí las autoridades no podrían apurar una calle o avenida con el nombre de Cristián Valenzuela, en Puente Alto con el de Carolina “Crespa” Rodríguez y en Maipú con el de Herman Rodolfo Arias (y otros deportistas de las distintas comunas y regiones del país). Desde mis programas en radios comunales, me he podido dar cuenta de que las autoridades -en muchos casos- no saben de la existencia de deportistas de alto rendimiento, de artistas y músicos destacados en sus jurisdicciones.

Todos estos abrazos, palmetazos y pirotecnias rozan con el uso del deporte y de su utilización como moneda de cambio político, que sirven únicamente para meter un poco de bulla. Más que calles y avenidas, los deportistas chilenos deberían ser retribuidos con alguna pensión digna a la hora del retiro, con puestos de trabajo y con cargos importantes en los departamentos correspondientes de sus municipalidades u otros. Sería ideal que nuestros grandes referentes pudiesen traspasar sus experiencias, conocimientos y legado a las nuevas generaciones del deporte. Ojalá que quienes rigen el deporte no prescindan el día de  mañana, del aporte  del  “Bombardero” en La Reina, del “Chaleco” López en Teno, de la Ducó en San Felipe, de la Van Lamoen en Arica y del “Niño Maravilla” en Tocopilla.

El capitán Claudio Bravo, en tanto, llamó a la cordura y manifestó su incomodidad ante tanto aplauso y homenaje gratuito: “Yo entreno para conseguir algo y es el sentimiento de mis compañeros. Ahora en la Copa América hay expectativas distintas, estamos hablando de ganar algo algún día y para eso trabajamos, para que Chile algún día levante un título, porque ahora celebramos cosas como el orgullo y el sacrificio y pienso que ahí nos equivocamos un poco”. Sobrio y certero, como el Mundial que jugó. Sin pirotecnias.

lunes, 30 de junio de 2014

Lo dejaron todo en la cancha



Sí, los tuvimos en las cuerdas, los hicimos sufrir y a ratos los dejamos en ridículo ante su público. Pero lamentablemente no los noqueamos.

La historia pudo ser tan distinta si hubiese entrado esa pelota de Pinilla o quizás si Jorge Sampaoli no hubiese mandado a Jara a definir una serie tan importante. Bueno, también si mi abuelita hubiese usado bigotes, hubiese sido mi abuelito. Lo cierto es que no supimos cómo engullirnos a un Brasil inocuo, sin ideas y absolutamente inofensivo.

Tal como presagiaban los especialistas, Chile le iba a hacer pasar un mal rato al dueño de casa y así fue no más. Sin embargo, nuestra impericia en instancias definitorias nos pasó la cuenta. Tampoco hay que olvidarse de que Brasil es un combinado que ha jugado todas las Copas del Mundo y que históricamente se ha tuteado con la presión y con las finalísimas. Nosotros, en tanto, comenzamos a conjugar el verbo competir a partir del proceso Marcelo Bielsa. Algo atrasados, pero parece que estamos aprendiendo las lecciones.

Chile realizó un correcto Mundial y no hay doble lectura al respecto. Se le ganó con algo de nerviosismo a Australia en el debut, se derribó a una potencia como España y se cayó en la lucha con los holandeses. Convengamos en que  la “Oranje” condicionó el desarrollo y el liderato del grupo B con la goleada que les propinó  a los españoles en el primer partido de la fase. Para evitar a Brasil, la “Roja” debía ganarles a los crecidos tulipanes por dos goles de diferencia.

En pedir no hay engaño y queríamos ser primeros del grupo, pero nos tocó enfrentarnos con los actuales campeones y vicecampeones del mundo y después con el anfitrión del torneo. Como nunca, jugando en el extranjero se clasificó anticipadamente y con holgura a una segunda ronda. Muchos daban por ganado el partido ante Holanda y pocos o casi nadie imaginó un triunfo tan rutilante ante España. Un equipo que supuestamente viene en “bajada”, pero que cuenta con jugadores que ganaron los torneos más importantes de clubes en  Europa. 

Esta pasada por octavos de final en Brasil 2014 no fue igual a la de Francia ’98 y Sudáfrica 2010. Así como lo hizo en la “U”, Jorge Sampaoli logró trasuntarles a sus pupilos todo el amateurismo, el sacrificio y la rebeldía con que mira  la vida y el fútbol. ¿Dígame si no le dio gusto ver a Chile como el gato maula  y a sus rivales como el mísero ratón? 

Cómo no referirse a las épicas actuaciones del arquero Claudio Bravo, a quien le faltaban estos partidos consagratorios jugando por la selección chilena. También a un Gary Medel que puso lo que hay que poner en una Copa del Mundo y que salió con su pierna a la miseria de la batalla del Mineirao. Mismo caso para un Arturo Vidal que, a un 60% de sus capacidades, arriesgó su salud para estar presente en el Mundial. La consagración también llegó para Charles Aránguiz y Alexis Sánchez, dos jugadores que le ganaron a la vida a punta de talento y sacrificio y que descollaron en la máxima planetaria del balón.  

En la hora de las evaluaciones, también sería bueno preguntarnos quién podría ser el continuador del trabajo de Jorge Sampaoli en caso de que el trasandino no siga al mando de la selección nacional.

Es cierto, quedamos en el camino y no se superó la marca de las últimas presentaciones mundialistas, pero más temprano que tarde venceremos a la historia y también a nuestros espectros futbolísticos. Por ahora, un aplauso para estos gladiadores chilenos que, en el intento, lo dejaron todo en la cancha.

miércoles, 16 de abril de 2014

¡Grande, Don Elías!


En los recientemente finalizados y bien organizados Juegos Suramericanos, se aplaudió y se celebró el reconocimiento a Marlene Ahrens, Nicolás Massú  e Iván Zamorano, pero también se extrañó una mención al boxeador Ricardo Araneda, campeón de los Odesur en 1990, 1994  y 1998. ¿Simplemente mala memoria?

Asimismo, la semana pasada  falleció en el más profundo de los silencios, el ex boxeador Julio Gómez Vásquez. El excelente púgil fue campeón nacional amateur 1972 y como profesional  fue campeón de Chile de peso welter en 1975. Realizó 24 peleas en Estados Unidos. Dentro de sus títulos más resonantes destacaron  los "Guantes de Oro" en Chile y el "Cinturón de Diamantes” que consiguió en la tierra del Tío Sam. Poca difusión en la hora del adiós de un grande del deporte de los puños.

En julio de 2008, el Estadio Nacional se rebautizó como Julio Martínez Pradanos. Lamentablemente, la idea se gestó con el deceso de Jotaeme en enero del mismo año. ¿No le parece una distinción algo tardía? ¿Se pudo hacer algo antes?  Sí. El Estadio San Carlos de Apoquindo tiene una tribuna con el nombre de Sergio Livingstone Pollhammer, no obstante el “Sapito” merecía un mejor homenaje de parte de la institución cruzada. La UC en este aspecto, tiene una deuda con sus máximos referentes. Esto que lo diga el también arquero Patricio Toledo.

Asimismo, el court central de tenis del Estadio Nacional espera su rebautizo como Marcelo Ríos Mayorga, Nicolás Massú Fried o Fernando González Ciuffardi. También merece llamarse Luis Ayala Salinas o Anita Lizana de Ellis. ¿Qué esperan las autoridades?

Dicen que la justicia tarda pero llega, y este año el Estadio Playa Ancha de Valparaíso pasó a ser “Elías Figueroa”. Este podría considerarse el mayor estímulo que ha recibido el ex zaguero internacional en Chile. Es así como, la semana anterior, “Don Elías" fue el gran protagonista en la inauguración del nuevo Estadio "Beira Río" del Internacional de Porto Alegre. El tres veces “Mejor de América” recibió un apoteósico homenaje en el recinto que será una de las sedes de la Copa del Mundo Allí se recordó uno de los más grandes tantos del chileno y una de las piezas de museo del fútbol mundial: el "gol iluminado", un gol de culto que le dio el título al Inter de Porto Alegre en 1975 y que, hasta el día de hoy, el pueblo brasileño recuerda con cariño y emoción. ¡Grande Don Elías!

viernes, 11 de abril de 2014

Como si fuera la primera



En el colegio, en la universidad y en el trabajo, siempre se le exige mucho más al estudiante o al trabajador que es responsable, eficiente y puntual. En el fútbol esto también es así.

Los equipos grandes tienen la obligación de ganarlo todo, y si esto no sucede, es sencilla y rotundamente un fracaso. ¿Cuánto no padeció el Colo-Colo de sangre altiva y noble corazón en un lustro de dique seco? El título está al alcance de la mano, pero así también es como el pan se quema a la entrada del horno. No se trata de ser aguafiestas ni mucho menos, pero la ansiedad también mató al gato y en los partidos anteriores esto se ha notado.

Sin embargo, el elenco albo ha sido de lo más regular en un torneo en el que la “U”, la Unión Española y O’Higgins se dedicaron a pensar en la Copa Libertadores y la Universidad Católica quizás en qué cosa. ¿Quién otro más quiso ganar este campeonato que  Colo-Colo?

La regencia de Blanco y Negro entendió -después de varios costalazos- que los planteles se arman con buenos jugadores y con un entrenador que conozca las raíces más profundas de la institución. La solución para los males de Macul no estuvo en los Diego Cagna, en los Rubén Américo Gallego, en los Ivo Basay, en los Omar Labruna y tampoco en los Gustavo Benítez. La vida te da sorpresas dice la canción y nadie pensó alguna vez en que el novel Héctor “Tito” Tapia iba a conducir al cacique a su tan anhelada estrella 30. A su arribo a la banca de Pedrero, el ex sub 17 exigió a Esteban Paredes como primer refuerzo, y a poco de andar conformó un plantel con una línea de juego mucho más sólida que la de sus antecesores. Para cualquier equipo del mundo, tener al internacional paraguayo Justo Villar es un lujo y por ahí parte la columna vertebral de Colo-Colo. El defensa Cristián Vilches espantó los fantasmas de la temporada anterior y Julio Barroso se une al destacadísimo rendimiento de los laterales José Pedro Fuenzalida y Gonzalo Fierro. Los volantes Claudio Baeza, Esteban Pavez, Jaime “Pajarito” Valdés y Emiliano Vecchio aportan marca y fútbol en el medio. Goles son amores, y en la delantera Felipe Flores marcó en los momentos importantes y Esteban Paredes confirmó su categoría y estirpe asesina en cada encuentro. “Visogol” confió desde el inicio en la nueva corona y por eso usó la camiseta con el número treinta. Un crack que aportó el gol frente a Uruguay en las clasificatorias y que merece ir al Mundial.

Es cierto, en los últimos partidos le han tomado la mano a Colo-Colo, pero los campeonatos también se ganan con cojones, un poco de fortuna y una que otra ayudita de algún arbitro. ¿O no? Queramos o no, cuando Colo-Colo anda bien, el campeonato tiene más condimento. En Macul están esperando la treinta, pero es como si fuera la primera.

miércoles, 2 de abril de 2014

Parasuramericanos, como para seguir soñando

 
Los deportistas discapacitados participantes en los Juegos Parasuramericanos Santiago 2014, no solamente nos dieron una clase maestra de alto rendimiento, sino que también de cómo se pueden superar las limitaciones, las adversidades y los inconvenientes de la vida. Es así como nuestra capital, durante cinco días, se convirtió en el epicentro del deporte paralímpico subcontinental y en la primera estación de un torneo que sólo tenía como precedente los Juegos Paranamericanos.

¿Sabía usted que los deportistas paralímpicos nacionales están representados por la Federación Paralímpica de Chile (FEPARACHILE)? La primera participación de la delegación chilena en Juegos Paralímpicos fue en Barcelona ’92 y la única medalla -oro- la consiguió el atleta Cristián Valenzuela en Londres 2012. En Juegos Parapanamericanos, nuestro país participa desde 1999 y se ubica en el 12° lugar con 27 preseas: seis de oro, ocho de plata y trece de bronce.

Los I Juegos Parasuramericanos se realizaron en los mismos recintos de la cita convencional. Así también se repitió el buen ánimo de los organizadores, voluntarios y público en general. La actuación de  Cristián Valenzuela en los 5.000 metros -sábado 29 de marzo- marcó el peak de asistencia del certamen con casi 4.000 espectadores en el coliseo central del Estadio Nacional. El bicampeón mundial y campeón paralímpico, ganó cómodamente dicha carrera con un tiempo de 16 minutos con 10 segundos y 6 centésimas. Convengamos en que su más cercano perseguidor, el colombiano William Sosa, siempre lo escoltó a casi 300 metros de distancia.

Asimismo, el atleta criollo celebró el día anterior en los 1.500 metros y cumplió el sueño de abrazar a su madre y regalarle las medallas de oro que alguna vez había conseguido en otros suelos. Al finalizar su última presentación, Valenzuela agradeció a la señal oficial por toda la cobertura que se le dio al torneo y lamentó no haber podido superar sus propias marcas y haber conseguido un record mundial. 

En resumen, la historia consignará que en Santiago 2014, el Team Chile se ubicó en el quinto lugar con 43 medallas en total, distribuidas en los siguientes metales: 10 de oro, 16 de plata y 17 de bronce. Además de las dos medallas de oro de Cristián Valenzuela en atletismo, también destacaron con sus máximas preseas: Juan Carlos Garrido y Frank Feliú en levantamiento de pesas, Macarena Quero y Francisca Castro en natación, Juan Carlos Sepúlveda en tenis de mesa. Carlos Muñoz, Pablo Araya y Francisca Mardones y Macarena Cabrillana en  tenis en silla de ruedas, y Margarita Faúndez en atletismo.
 
Esta selecta pléyade del deporte chileno, fue recibida por la presidenta Michelle Bachelet en La Moneda -este miércoles 31-, quien ya en la inauguración del certamen se había comprometido a crear una línea directa de financiamiento para el deporte paralímpico. La mandataria agregó también  a lo anterior la creación del Comité Paralímpico Chileno, además de la construcción y equipamiento del primer centro de actividad física y deportiva para personas con discapacidad. El tema de la inclusión se manoseó muchas veces, sin embargo con los Juegos Parasuramericanos se volvió a poner en boga la discusión. Ojalá que se cumplan todas las promesas políticas y que las cosas se sigan dando como para seguir soñando y para que siga creciendo el movimiento paralímpico en Chile.  

martes, 18 de marzo de 2014

¡Adiós, Santiago 2014, nos vemos el 2023!


Los Juegos Suramericanos organizados en casa representaban la gran ocasión para que nuestro país ascendiera algunas posiciones en el escalafón regional. Sin embargo, y pese a todos los esfuerzos, nos mantuvimos en el quinto lugar del continente, históricamente por debajo de Brasil y Argentina y desde un tiempo a esta parte también de Colombia y Venezuela. ¡Y ojo que detrás nuestro viene Ecuador!

Pese a que se superó la marca de Medellín 2010, igualmente hemos cedido terreno en lo estrictamente competitivo y mientras dichas naciones crecen y entienden la importancia del deporte, por estos lares seguimos enredándonos en líos federativos y en otros embrollos similares. Tomás González, Kristel Köbrich conocen muy bien de esto y ahora también Francisca Crovetto, quien se quedó sin lugar de entrenamiento en Santiago, tras el cierre del Club de Tiro de la Fach. ¿Hasta cuándo seguimos dando ventajas?

Esta también era una ocasión inmejorable para que la televisión estatal se luciera con transmisiones simultáneas, programas especiales y con un despliegue profesional y técnico instalado en todos los recintos. Lamentablemente, algunas disciplinas ni siquiera aparecieron en pantalla, y a los rostros del área deportiva se les vio más en el set de televisión que adonde las papas queman. Así también se les criticó, en las redes sociales, su falta de léxico técnico para describir en detalle cada disciplina. Definitivamente la estación pública quedó al debe con la cobertura de los Odesur.

Asimismo, los matutinos de mayor circulación, como Las Últimas Noticias y  La Cuarta, no les dieron ninguna portada a los rutilantes triunfos de Bárbara Riveros, Karen Gallardo, Natalia Duco, Gonzalo Garrido, Kristel Köbrich, Felipe Aguilar y Gabriela Bruna. Pareciera que para algunos medios de comunicación, todavía el deporte no fútbol sigue siendo un ítem de menor importancia.

El público puso la nota alta y también fue uno de los grandes protagonistas de esta cita continental. Casi todos los recintos se abarrotaron y el interés por las entradas a ratos desbordó a los organizadores. Hay que poner atención en los fenómenos que producen la gimnasia, la natación, el basquetbol, la halterofilia y algunos deportes colectivos como el hockeycésped. No hay que desaprovechar el buen momento de estas disciplinas de cara a los próximos Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Quizás los Juegos Suramericanos Santiago 2014 sean el comienzo de un exitoso ciclo que podría consolidarse con los Panamericanos de 2023 aquí mismo en la capital. ¡Qué así sea!