martes, 20 de noviembre de 2018

Carta al profesor Rueda


Profesor Rueda, estoy bastante preocupado por la derrota ante Costa Rica. Usted me dirá que se trataba de un partido amistoso, que no se jugaba nada importante y que estaba probando piezas, pero visualizo que  a su equipo le hace falta una línea futbolística. No sé a qué juega.
Somos los bicampeones de América y no quiero pensar que esta camisa le está quedando grande, si su currículum dice que fue campeón de Copa Libertadores  con el Atlético Nacional de Medellín y llevó a Honduras y  Ecuador a los mundiales de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 respectivamente. 
Profesor Rueda, permítame decirle que al borde de la cancha usted parece un salvavidas que ve como una persona se ahoga, pero que no hace nada por salvarla. No se le pide que tenga la locura de Marcelo Bielsa o la esquizofrenia de Jorge Sampaoli, pero por último grite o gesticule un poco. 
Asimismo, cuando usted entra en dimes y diretes con los periodistas, demuestra todas sus inseguridades y temores. A los reporteros respóndales en la cancha con un buen juego y reconozca y corrija sus errores. Usted es un tipo humilde ¿Cierto?
Profesor Rueda, le creo eso del recambio y no es algo que se puede solucionar de la noche a la mañana, pero me deja atónito cuando en el octavo partido de su era, se resiste a sacar a Junior Fernandes y llama a Johnny Herrera, Jean Beausejour y Esteban Paredes, a este último supuestamente para hacerle un homenaje. Me encanta el "Visogol", pero esos reconocimientos hágalos después o que los haga la ANFP, ahora urge que usted defina su esquema y utilice jugadores experimentados, pero los precisos, como Claudio Bravo, Jorge Valdivia, Charles Aránguiz, Marcelo Díaz o Eduardo Vargas. Veteranos, claro, pero piezas que le pueden ayudar a armar el engranaje correcto de cara a la Copa América Brasil 2019 y a las Clasificatorias al Mundial de Qatar 2022.
Marcelo Bielsa también lo hizo cuando en su primera nómina llamó a Arturo Sanhueza, Miguel Riffo, Rodolfo Moya y Marcelo Salas, jugadores que sumaron minutos en partidos oficiales, pero que finalmente no llegaron al Mundial de Sudáfrica 2010.
El cambio de posición de Gary Medel desde el mediocampo a la defensa, también es otra señal que contradice a su discurso original. Es cierto que usted no tiene la culpa del penal que falló Alexis Sánchez, pero cuando el ambiente está enrarecido pasan todas estas cosas. Xavier Azkargorta también tenía pergaminos como entrenador, pero sucumbió al mando de la “Roja”.
Por todo esto Profesor Rueda, permítame decirle que lo veo algo confundido, molesto y  desilusionado. No sé cómo podrá revertirlo, pero si tiene la cabeza en otra parte, es mejor que se vaya. Gracias.

El cabro bueno y regalón que metió el penal perfecto


En el Torneo de Clausura 2005, la alineación de Colo-Colo lucía algunos nombres no tan estelares (Germán Real, Juan Manuel Lucero y Jorge Serna), otros de gran experiencia (Miguel Ramírez, Moisés Villarroel y Héctor Tapia) y otros de gran proyección: (Claudio Bravo, Jorge Valdivia y
Matías Fernández).
A este último, lo vi ese año en cancha -ya había debutado en 2003- y en pocos minutos me pude dar cuenta de que estaba en presencia de una de las irrupciones futbolísticas criollas más interesantes del último tiempo. Y así lo confirmó el mediocampista, porque al año siguiente se consagró como "El Mejor de América" en el equipo de Claudio Borghi que alcanzó el subcampeonato de la Copa Sudamericana. ¿Se acuerda de qué los comentaristas argentinos estaban locos con sus regates y anotaciones de tiro libre?
Arribó como una estrella al Villarreal de Manuel Pellegrini, pero la nostalgia lo consumió en Europa.       Tuvo mayor regularidad en el Sporting de Lisboa y  en la Fiorentina pero nunca fue lo mismo. Un paso fugaz por el Milán y su destacado actual presente en el Necaxa de México completan una carrera de sube y baja.
Su idilio con la “Roja” comenzó cuando los entrenadores César Vaccia y José Sulantay lo convocaron a las selecciones menores Sub 17 y Sub 20.  Participó en torneos sudamericanos y en el Mundial de Holanda 2005, donde destacaron Gonzalo Jara y José Pedro Fuenzalida entre otros.
Marcelo Bielsa que es un viejo zorro del futbol, se dio cuenta de que el tímido muchacho necesitaba de un entorno que lo protegiera para alcanzar su máximo potencial. Por lo mismo, lo hizo uno de sus preferidos. A tal punto de celebrar con euforia su tanto ante Colombia en Santiago por las Clasificatorias a Sudáfrica 2010. Así también lo regañó en alguna ocasión: ¡Qué pasa ahora Matías!, ¡Siempre pasa algo!
El penal ante los argentinos en la final de la Copa América, debe ser uno de los mejores ejecutados de la historia, pero cuesta encontrar el gran partido de Matías por la Selección Chilena, donde se haya echado el equipo al hombro, algo que continuamente le critican los argentinos a Lionel Messi. Jugar en el mediocampo supone un carácter fuerte y hay que sobrevivir en ese sector de la cancha.
El ex seleccionador Claudio Borghi dijo en una entrevista (LUN 16/10/17) que hubo cambios en Matías Fernández cuando ingresó a la religión y cuando se tomó la carrera desde otra perspectiva, quizás una menos competitiva: "Es obvio que en un momento como que Mati dijo 'hasta aquí nomás llego y no quiero escalar más'. No sé. Puede ser algo religioso. Desde que se convirtió (en evangélico) como que decidió quedarse en lo que había logrado nomás", sentenció el Bichi.
El 6 de septiembre de 2016, Chile empató 0-0 ante Bolivia en el Estadio Monumental dejando escapar puntos de oro para ir al Mundial de Rusia. Matías ingresó en el minuto 53 por Rodrigo Millar. Sólo estuvo 11 minutos en cancha ya que se resintió de su lesión en la rodilla, saliendo a los 64 minutos por Felipe Gutiérrez. Fernández no volvió a ser convocado, y el técnico Juan Antonio Pizzi prefirió llamar a Gutiérrez para la Copa Confederaciones 2017 y los próximos duelos clasificatorios.
Pasó un largo tiempo para que volviera el hijo pródigo de la Roja, el cabro regalón y humilde que extrañaba por las noches a su mamá en una pensión de la comuna Macul. Un regreso que ojalá no sea solamente para los aplausos.

lunes, 1 de octubre de 2018

Marcelo Díaz habla en la cancha


Los argentinos saben de fútbol y no tienen empacho en reconocer a los buenos jugadores. Por eso no extraña lo poco que se demoró la prensa trasandina en tasar la impronta de Marcelo Díaz y la hinchada de Racing en corear el “shileno, shileno, shileno”. 
La cadena TyC Sports analizó el fin de semana con telescopio las virtudes del volante: “Entró con el pie derecho el chileno Marcelo Díaz, ocupando el lugar de Nery Domínguez y haciendo lo que mejor sabe: organizar el juego desde atrás. Es un cinco de juego, pero defensivo. Cuando decimos de juego es porque tiene una gran capacidad organizativa. Él saca la pelota para un lado, para el otro. Elige cuándo jugar corto, cuándo jugar largo, cuándo jugar hacia los costados, cuándo jugar más profundo, saltando líneas y lo hace muy muy bien. No erra un solo pase”. 
En Radio Continental no escatimaron en elogios para el “Care Pato” y ya lo distinguen como el mejor refuerzo del balompié argentino.
A su vez, el diario deportivo Olé publicó: “El chileno comienza con la construcción del juego por el centro. El toque corto a los zagueros centrales es una tarea que cualquier volante central estaría en condiciones de asumir, pero la virtud de Díaz es saber cuándo avanzar y hacia dónde orientar el ataque”.  
¿Y cómo andamos por casa? Acá tenemos muy pocos analistas de fútbol y poseemos una memoria muy peculiar, que curiosamente tiene tendencia a recordar solamente los yerros de nuestros ídolos. Si no me cree, pregúntele a Manuel Plaza, Martín Vargas, Roberto Rojas, Eliseo Salazar, Marcelo Ríos y Natalia Duco, entre otros. Si hasta mi papá una vez le gritó en la calle a Carlos Caszely: “¡Güena chinito, a usted se le fue el penal el ‘82!”. 
Casi como un cuento de Horacio Quiroga, el “Care Pato” un día también cayó​ en desgracia y equivocó su pase preciso y pulcro ante Alemania en la final de la Copa Confederaciones y cometió una mano que derivó en el gol de penal de Bolivia en La Paz en las clasificatorias mundialistas. Pidió perdón por el error ante Alemania en una emotiva carta, pero de igual forma recibió el escarnio criollo. Ese solapado que siempre está al acecho para atacar.
Pizzi, a modo de castigo, lo sacó de la “Roja” en la última fecha doble clasificatoria ante Ecuador y Brasil. Chile quedó eliminado y su ausencia se notó. El “Chelo” prometería trabajar duro y corregir para volver. Lo hizo sin aspavientos, como es su estilo y ahora está aquí al ladito de la cordillera, profesor Rueda. Marcelo Díaz habla en la cancha.

viernes, 17 de agosto de 2018

El mejor que vi



Mi infancia la caminé por el Chile gris y decadente de los ochenta. Días en que sentía el escalofrío que produce el miedo y donde la anestesia televisiva invitaba a reír cuando todos estuviesen tristes.
Mis ojos de niño fueron testigos presenciales de algunos sucesos como las protestas, la visita del Papa Juan Pablo II, el paro nacional de trabajadores y obreros de Ferrocarriles del Estado y el proceso eleccionario de 1989 que puso fin a la dictadura de Augusto Pinochet.
Entre tantas sombras, el fútbol le entregaba algunas pizcas de alegría al pueblo con una figura que descollaba en el pórtico de Colo-Colo y la Selección Chilena: Roberto Antonio Rojas Salinas, el “Cóndor”.
Este guardavallas marcó una época y sigue estando en mi mente con la tapada a José Velásquez en Lima por las eliminatorias de 1985 o con la muralla que le puso a Müller en el Brasil 0 - Chile 4 de la Copa América ‘87. Tampoco se me olvida la atajada a Ricardo Toro de Palestino en la final del Campeonato Nacional de 1986. Asimismo, el partido en Wembley en 1989, cuando los ingleses no pudieron con nuestra táctica del murciélago. Y cómo no volver a estremecerse con el tiro de Branco y la contorsión felina en aquella fatídica tarde del Maracanazo, el partido en que la conciencia y los espectros de Rojas le dijeron que había que ganar de cualquier forma.
Muchos dicen que el portero truncó a una generación, pero esta camada no tuvo los argumentos futbolísticos para ir al Mundial de México 1986 (Rojas, Hisis, Vera, Aravena, Yáñez y Puebla), cayendo con Paraguay en el repechaje, ni para ganar la Copa América organizada en Chile en 1991 (Pizarro, Rubio, Yáñez, Zamorano). Quizás con Rojas en el Milan o el Real Madrid llegábamos a Estados Unidos ‘94. Además, Fernando Astengo pasaba por un momento estelar en el Gremio y en los años posteriores vino la irrupción de Iván Zamorano en España y el Colo-Colo que alzó la Copa Libertadores de 1991. Quién sabe si se hubiera clasificado con todos estos elementos en su máxima algidez.
El “Cóndor” se equivocó adentro de una cancha de fútbol y pagó. Sin embargo, en Chile recibió la condena más perpetua de todas, porque en esta sociedad moralista los errores nunca se terminan de saldar. Aunque el indulto de la FIFA en 2001 fue un alivio moral a sus 42 años, no fue suficiente para recuperar al gran y extraordinario deportista.
Igualmente, en la despedida de Zamorano, el 23 de diciembre de 2003, recibió los aplausos compensatorios del Estadio Nacional. “Me llama Iván (Zamorano) un día antes y me dice: ‘Espero que juegues en mi despedida’. ‘¿Cómo?, le digo. ‘No traje zapatos’. ‘No te preocupes’, me dijo, ‘tienes que jugar’. Cuando entré a la cancha fue una cosa bonita… sentir los aplausos. Es el reconocimiento de lo que uno hizo dentro y fuera de la cancha. El pueblo chileno es solidario, porque el único perjudicado de toda la historia fui yo”. Para algunos fue un héroe, para otros un villano. Para mí, el mejor que vi.

Un tigre al acecho de hacer historia en el mundo del boxeo



Por Jaime Estrada vidaboxeo@cox.net

He comentado en otras ocasiones que no siempre el talento es suficiente para dar el salto del tigre al siguiente nivel, y estoy hablando en términos generales en todas las actividades, ya seas artista o deportista porque por muy tigre que te pinten los que saben de tu capacidad para despedazar a la competencia, si no hacen la imagen de cada cual comercial es difícil avanzar, pero claro, hay muchos pugilistas que nacen con la destreza nata pero viven estrellados y por ironía de la vida no avanzan en sus metas, no porque no quieran porque a las pruebas se remiten, pero si no tienen los medios de abrirse cancha en el lente de los aficionados de hueso colorado o en su defecto no encuentran la llave de las puertas que los pueden poner en una posición de privilegio  hay frustración y eso es un mal negocio para el celoso deporte del boxeo.
Pero olvidémonos de cosas tristes y hablemos de los que suben al ring y acaban la faena en menos que canta un gallo y  hablo de los que nacen con estrella para abrir brecha y que el mundo al pendiente les ponga una almohadita en su avance sin tregua a base de un talento sin igual, así que ahí les va el corrido de Joseph Landeros que tiene palmares de 13 victorias todas por la via de Morfeo (dios del sueño) y como decía Raúl Velazco en el programa Siempre en Domingo: “Aún Hay Mas”
“El Tigre” como lo bautizaron en el ring es de Riverside y simplemente arrasó con diente filoso todo el que le pusieron enfrente en Tijuana, Rosarito, Culiacán, Aguascalientes, Chihuahua y como el buen gallo (que es su campo de batalla) alega que en cualquier plaza que lo planten va a poner su firma a guantada limpia. Apenas es un chamaco de 17 años estudiante honorifico en la secundaria King de Riverside y se involucra en muchas causas justas en bien de la comunidad, pero no se confía en su habilidad para nada y cada combate lo toma como experiencia para cuando lleguen las peleas de más impacto. Ya están en pláticas para su debut ante la gente que más le echa porras en California y será el festejo de sus 18 años que es la edad que dejan pelear profesional legalmente en este país, (en México desde los 14 ya se pueden subir al ring de paga).
El lema de Joseph siempre será Si Se Puede, no solo en el oficio de guerrero a prueba de fuego sino en todas las facetas de la vida, y una de sus motivaciones es la pared de su casa con trofeos y medallas de oro durante su faena amateur, y es un muchacho disciplinado en el entrenamiento, aplicado en la escuela y astuto en las redes sociales para acumular más auge a su persona y todavía de pilón a su currículo se le ha contratado para comentarista de boxeo, en fin, no hay palabras para definir tanto talento en una persona en la flor de su juventud y su gran logro en aficionado ganar medalla de Plata en los Juegos Olímpicos 2015, y estar clasificado como los mejores gallos a nivel mundial.  La gente de Las Vegas quizá tenga la oportunidad de conocerlo porque se está negociando una mesa de firma de autógrafos antes del concierto donde la estelar será Bridget González el 4 de agosto en el Community College de North Las Vegas de las 5:00 pm a las 5:30.