martes, 3 de mayo de 2022

El Gary del pueblo y de la gente

Hace algunos días le preguntaron a Gary Medel por su retorno a la Universidad Católica y en su estilo dijo lo siguiente: “No quiero ir a la Católica a retirarme. Quiero ir a ganar cosas, a ser competitivo, a pelear por una camiseta y no que me la den como homenaje. Es lo que quiero. Si no me siento así, no voy nomás. No quiero que me pase lo que les pasó a otros que llegaron a Chile desde el extranjero y a los cuales se les criticó por su edad y no los trataron bien, como Iván Zamorano o ‘Chupete’ Suazo. O lo que le pasó ahora a Fabián Orellana en la Católica. Yo quiero llegar bien y ser un aporte y que eso sea reconocido”, cerró el Pitbull.

Gary Medel representa completamente al futbolista aguerrido, aplicado en la marca y con una nada despreciable técnica para salir jugando. El oriundo de Conchalí, dejó huellas desde que debutó un 27 de agosto de 2006 por la Universidad Católica, en un clásico ante la Universidad de Chile (0-1), donde se recuerda su férrea marca a Marcelo Salas. El “Pitbull”, fiel a su vehemencia, anticipaba que no iba a tener concesiones con el “Matador”. El árbitro Carlos Chandía se las cantaría claritas en la cancha: Gary, usted le pega una patada a Salas y se lleva amarilla; le pega dos patadas a Salas y se va.
Pero el ex jugador del Sabino Aguad de Conchalí, se quedó en la memoria de todos los hinchas cruzados, el 26 de agosto de 2007, con su actuación inolvidable en el clásico universitario disputado en el Estadio Nacional. En aquel partido, el “Pitbull” convirtió los dos tantos que le dieron el triunfo a los de la franja, siendo el último de ellos un verdadero golazo. También en ese encuentro tuvo un encontronazo con su compañero Eros Pérez tras la apertura de la cuenta por parte de los azules. La trifulca quedaría resuelta en el camarín.
El 19 de julio de 2007, la Selección Chilena sub-20 caía por 1-0 ante Argentina por las semifinales del Mundial Sub 20 de Canadá y Medel, en la disputa de un balón, le pegó una patada a Gabriel Mercado. El árbitro alemán Wolfgang Stark le sacó tarjeta roja a los 15 minutos y complicó aún más el encuentro para la “Roja”, que terminó cayendo por 3 a 0. Chile obtendría el tercer lugar en dicha cita, con una generación que ha abastecido por más de una década y media al fútbol criollo.
El 18 de abril de 2007, Gary Medel debutó por la Selección Chilena absoluta. El combinado nacional se preparaba para la Copa América de Venezuela, donde disputó un partido amistoso con la Argentina de Alfio Basile, encuentro, que terminó en un empate sin goles en el estadio Malvinas Argentinas, en Mendoza. A los 61 minutos reemplazó a Manuel Iturra y comenzaría a cimentar su larga y memorable historia con el equipo de todos.
El 15 de junio de 2008, en su debut en las eliminatorias rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010, el camiseta "17" anotó los dos goles del triunfo ante Bolivia en La Paz.
Otras memorables actuaciones por la “Roja” fueron el 15 de octubre de 2008, cuando asistió a Fabián Orellana para el triunfo ante Argentina, la histórica primera victoria ante la albiceleste, y el 28 de junio de 2014, en el Mundial de Brasil: una postal de Medel desgarrado y llorando, tras quedar eliminados en octavos de final, quedó para siempre en la memoria de los hinchas nacionales.
Pero su gran consagración llegaría con los dos títulos de Copa América (2015 y 2016). En la primera final ante Argentina, el zaguero tuvo una fuerte entrada sobre Lionel Messi en los primeros minutos del partido. Al año siguiente, en un nuevo partido decisivo ante los trasandinos por la final de la Copa América Centenario, se jugó el pellejo al estrellarse con uno de los postes del arco de Claudio Bravo para evitar un gol de los albicelestes.
Gary guapea donde lo pongan, y no le importa si tiene que salir jugando en una cancha de su barrio o de Las Condes, Buenos Aires, Nelspruit, Sevilla, Belho Horizonte, Moscú o Milán. Ese es el Gary que todos quieren: el Gary del pueblo y de la gente...

martes, 26 de abril de 2022

El talismán de las definiciones a penales


A propósito de la Copa del Rey conseguida por el Betis de Manuel Pellegrini y Claudio Bravo, el ex arquero internacional paraguayo José Luis Chilavert dijo que el guardavallas criollo hoy estaba entre los cinco mejores porteros del mundo y entre los diez mejores de todos los tiempos de Sudamérica. "Eso demuestra la capacidad, la inteligencia que tiene y el buen profesional que es. A esa edad jugar en un nivel tan alto, y más en Europa, es un gran logro y lo felicito por ello. Ojalá que siga ganando más campeonatos. Es un gran profesional, una gran persona y me alegra mucho el momento que está teniendo", complementó el guaraní.

El capitán de la “Roja” es un hombre récord del fútbol mundial, porque con esta última definición a penales que disputó con los albiverdes, sumó nueve, donde ganó ocho y fue campeón en cinco. Precisamente, en las ocho definiciones a penales que había disputado, el chileno siempre había contenido al menos un tiro desde los doce pasos. 

El firmamento de estrellas, lo empezó a escribir en el Torneo de Apertura de 2006, en la definición por el título ante la Universidad de Chile, cuando le atajó los tiros a Hugo Droguett y Mayer Candelo. A este último con una reacción felina, que le permitió restablecerse desde el suelo, para neutralizar el lanzamiento a lo “Panenka” del volante colombiano.

En las Copas América 2015 y 2016, en la definición frente a Argentina, fueron fundamentales sus tapadas a Éver Banega y Lucas Biglia, en los respectivos torneos continentales de Chile y Estados Unidos.

Asimismo, Cuando Claudio Bravo atajó tres penales consecutivos a Portugal (Ricardo Quaresma, Coutinho y Nani) en las semifinales de la Copa Confederaciones en 2017, como un acto reflejo y con toda la emoción, escribí que lo del portero criollo era tremendo y que no recordaba haberle visto algo parecido a Sergio Goycochea y Gianluigi Buffon. Precisamente, unos días después, Deportes de El Mercurio lo confirmó: el chileno, el italiano y el argentino son los guardavallas que más lanzamientos (6 contenciones) desde los doce pasos han logrado detener en los torneos más grandes del fútbol. (Mundial, Eurocopa, Copa América y Copa Confederaciones). Les sigue Claudio André Taffarel e Iker Casillas con cinco.

En 2019, el Manchester City de Pep Guardiola, consiguió la Community Shield frente al Liverpool en los lanzamientos penales, gracias a la contención de Bravo al holandés Georgino Wijnaldum.

En la única serie de lanzamientos desde los doce pasos que perdió, ante Brasil en el Mundial de 2014, el nacional se dio mañana para atajarle el tiro al delantero Hulk.

Asimismo, el ex arquero Colo-Colo, exhibe atajadas a los lanzamientos de Ronaldinho en las Clasificatorias del Mundial de Sudáfrica 2010 y a Luis Suarez en las Clasificatorias del Mundial de Rusia 2018.

En resumen, a Claudio Bravo le han pateado treinta y dos penales en su carrera. De esos, atajó doce, lo que suma un treinta y ocho por ciento de efectividad. A ese total, hay que sumar también cinco disparos que fueron desviados. 

Dicen que un talismán es un objeto que se le atribuyen poderes mágicos, quizás Claudio Bravo lo es, cuando se para debajo de un travesaño y comienza una serie de lanzamientos penales.    

martes, 19 de abril de 2022

Feliz aniversario al colocolino que sabe ser campeón...


Colo-Colo hoy celebra noventa y siete años y en todo este tiempo de libros e investigaciones, también me he introducido en su historia. ¿Y cómo no? Si la historia de Colo-Colo es también la de nuestro pueblo y sus tradiciones más populares. Y no me vengan con cosas, porque hasta la Universidad de Chile, su rival más tradicional, reforzó a los "albos" en los hexagonales de verano en los sesenta y los saludó a domicilio cuando éstos ganaron la Copa Libertadores de América en 1991. 

En mi libro "Ceacheí" de 2008, conversé con Carlos Caszely de nuestro pasado en común en el barrio San Eugenio, de su debut con los albos en enero de 1966 y de sus memorables títulos conseguidos. En dicha publicación, Jaime Pizarro me confesó cual fue su título más entrañable con los albos y algunas anécdotas de la campaña en la Copa Libertadores 1991 y la Recopa 1992.

En "Rayando la cancha" de 2009, Juan Carlos Orellana, "El zurdo de Barrancas" me relató con detalle los goles que le marcó a Hugo Carballo por la Liguilla de 1977 y el tanto en la preinauguración del Estadio Monumental. También recordó en esas páginas, su gran amistad con Julio Crisosto. 

En ese mismo texto, le dediqué una crónica a Chamaco Valdés: "El pago de Chile". 

En "Mojando la camiseta" de 2010, Elson Beiruth me describió sus goles frente a la Unión Española por el título de 1970 (27 de enero de 1971) y la admiración que tenía por sus compañeros Roberto Frojuelo y Walter Jiménez. 

En "Pisando la pelota" de 2014, le escribí al Colo-Colo en crisis, a Esteban Paredes y a la estrella treinta. Asimismo, en mi último libro "Pelota en la(s) red(es) sociales" de 2018, critiqué a Gabriel Ruiz-Tagle y resalté la clasificación de los albos a los cuartos de final de la Copa Libertadores 2018, de la mano de Orión, Barroso, Valdivia, Barrios y Paredes.

Hoy no me olvido del patrimonio arquitectónico colocolino: el restaurante "Quitapenas", el Estadio Fortín Mapocho de Cumming con Balmaceda, el Estadio El Llano, la casa de David Arellano en Estación Central, el Mausoleo del Cementerio General, la sede de calle Cienfuegos y el Estadio de Pedrero.

Tampoco me olvido de emblemáticos colocolinos como Manuel “Colo-Colo” Muñoz y Enrique “Cua-Cua” Hormazábal, que gracias al fútbol y la amistad, mantengo contacto con sus hijos: Jakeline Mñoz, Caro Hormazábal y Juan Carlos Hormazábal.

Un feliz aniversario a los colocolinos de corazón. A esos que aman al club y no quieren hacerse ricos a costillas de él. Feliz aniversario a los colocolinos que los guía el ejemplo de David Arellano por la senda triunfal. Feliz aniversario a los colocolinos de sangre altiva y noble corazón. Feliz aniversario al colocolino que sabe ser campeón...

martes, 12 de abril de 2022

Pase, deje su currículum


Desde antes de la salida de Martín Lasarte, han saltado a la palestra los nombres de Sebastián Beccacece, Manuel Pellegrini, Eduardo Berizzo, Matías Almeyda, Marcelo Gallardo, Gustavo Quinteros, Ariel Holan y Beñat San José para dirigir a la Selección Chilena. Tampoco ha faltado los voladores de luces con los nombres de Marcelo Bielsa, Jorge Sampaoli y Ricardo Gareca.  

Sin embargo, los dos primeros candidatos de la lista mencionada, le cerraron rotundamente la puerta a la “Roja”, porque tienen compromisos con sus actuales clubes.

El ex ayudante de Jorge Sampaoli, en su última visita a Chile con Defensa y Justicia, dijo que su staff había sido contactado antes de la llegada de Martín Lasarte y que ese pudo ser el momento de su arribo a Juan Pinto Durán y Manuel Pellegrini está cada vez más irascible cuando le preguntan por la “Roja”: “A nadie puede no interesarle la selección de su país. Ya lo he dicho mucho, tengo un contrato vigente. En segundo lugar, me gusta más el trabajo de clubes que el trabajo de selección. Esto es mucho trabajo de administrativo y poco trabajo de campo. Me gusta el día a día, la adrenalina del fin de semana la echaría de menos. En algún momento, ojalá se puedan dar las condiciones que también uno como técnico busca de la parte directiva”.

El estilo del “Ingeniero”, podría ser el más adecuado para el actual momento de la Selección, porque ya no hay que apagar incendios y sin las Clasificatorias jugándose, se puede pensar en un proceso o proyecto a largo plazo, pero a Don Manuel este desafío no lo mueve.

Algo le pasó a Pellegrini con Chile, quizás nunca superó el traumático descenso con la “U” en 1988 o tampoco se pudo sacar el rótulo de entrenador de fútbol lateralizado que le colgó el comentarista Eduardo Bonvallet.

El exentrenador de River Plate, conoce sobradamente el medio local y en la parte final de su carrera, no quiere exponer su prestigio. En España, llevó a Villarreal, Málaga y Betis al tope de Europa y los jugadores lo entienden y lo respetan. Asimismo, fue campeón en el Manchester City en Inglaterra. ¿Acá será igual?

Quizás es mejor olvidarse de Manuel Pellegrini y fijar la atención en un entrenador tipo B, C o D, como dijo Milad, pero con proyecciones de A.

Holan, San José, Quinteros y Becaccece, hasta ahora son exitosos entrenadores de equipos y de ligas, pero acá hay que trabajar desde las bases, porque los anteriores entrenadores fundieron lo que había y nos quedamos sin nada. Por lo mismo, sus proyectos tienen que considerar un campeonato de reservas, sparrings, selección sub -23 y selección B. Es decir, se necesitan resultados con proyección. Pase, deje su currículum.

miércoles, 6 de abril de 2022

Se busca entrenador clase B, C y D


 "No hay plata para un entrenador clase A", dijo el presidente de la ANFP Pablo Milad, como un golpe de gracia, después de la dura eliminación de la “Roja” del Mundial de Qatar 2022. También podría ser una respuesta aprendida, cuando solamente hay intereses propios y nada de voluntad.

¿Y por qué no hay plata para un buen estratego, señor Milad? ¿No hay toda una maquinaria y auspiciadores detrás del equipo de todos? ¿Cómo lo ha hecho Ecuador y Perú? ¿Son ligas superiores a la chilena? ¿Ellos tienen más recursos o será que ustedes se las están llevan todas?

Milad dice que está conversando con tres entrenadores y que podría contactar a Manuel Pellegrini para que dirija a la Selección, pero no lo va a hacer, porque Arturo Salah amigo del “Ingeniero”, le dijo que el actual entrenador del Betis, todavía no quiere venir a dirigir al combinado criollo. Es decir, el timonel del fútbol chileno no hace la gestión, porque imagina una respuesta y la afirma, mediante el comentario de un intermediario.

Luego de la derrota ante Brasil, el dirigente prometió una reestructuración total e integral del fútbol chileno, pero un entrenador clase B, C o D, difícilmente devolverá a Chile al tope del concierto sudamericano. Asimismo, tras la derrota con Uruguay, Milad dijo que era "un fracaso de todo el fútbol chileno” y que “todos eran responsables". ¿Cuáles responsabilidades individuales asume usted en este malogrado ciclo, Pablo?

Cuanto se añora a dirigentes como Juan Pinto Durán, Ernesto Alvear y Carlos Dittborn, este último incluso entregó la vida por conseguir un Mundial para Chile. Milad en tanto, se acomodó como tercer vicepresidente de la CONMEBOL.  

Estamos fritos con este tipo de dirigentes que le dan miserias a la Selección. Si sigue Milad en la testera del fútbol chileno, es mejor que nos vayamos olvidando del Mundial Canadá-México-Estados Unidos 2026.

Acuérdese de que a Martín Lasarte lo contrató a la desesperada, cuando vino a Chile a hacerse algunos exámenes y no quiero imaginar cómo va a elegir el próximo entrenador de la "Roja", capaz que sea un entrenador tipo C que ande de compras en algún mall capitalino.

"No hay plata para los trabajadores” me dijo un día un patrón y todos los meses lo veía comprarse propiedades y cambiar el auto. Milad dice que no hay plata para un entrenador clase A, pero está metido todos los días con los corruptos de la CONMEBOL. Como te dijo Pinilla, eres un fresco, Milad.

La copa, la copa, se mira y ¿Se toca?

La primera vez que viajé a Argentina fue en 2002, en plena época del Mundial y me llamó la atención el fetichismo de los hinchas trasandinos por las réplicas de la Copa del Mundo y la Copa Libertadores.
En todas partes las vendían y había de todos los tipos y tamaños. En sus locales, los dependientes me decían: “Tocá la Copa del Mundo, chileno. Vos no sabés lo que es esto”. Y tenían razón, porque acá nunca hemos sido campeones planetarios y nuestra ambición a nivel de clubes en citas continentales es cada vez más austera.
Ellos sí quieren ganarlo todo y permanentemente lo consiguen. Por ejemplo, en Boca y River se habla de fracaso cuando quedan eliminados de la Libertadores, en cambio acá los administradores de los clubes esconden la cabeza debajo de la tierra y no se molestan en ofrecerles disculpas a los fanáticos cuando hay un traspié. A la luz de los resultados, el negocio está antes que lo deportivo.
En mis siguientes visitas al país vecino, en 2003, 2004, 2006 y 2010, volví a advertir lo mismo y siempre me preguntaba: ¿Por qué en Chile no existe ambición por levantar esos trofeos? ¿Valdrá la pena hacer ese tipo de réplicas si a los hinchas no les interesa? ¿La copa es para los otros y no para nosotros? ¿Ya perdimos antes de disputar cualquier torneo internacional? ¿Para qué obtener otra si ya ganamos una con Colo-Colo el ’91?
Lamentablemente, seguimos celebrando este logro como algo único para nuestro fútbol, mientras nuestros vecinos ya acumulan veinticinco. Es cierto que muchos de esos títulos están viciados, como el de Independiente ante Colo-Colo el ’73 o el de River el ’96, cuando sacaron del camino a la “U” de Marcelo Salas, pero legítimos o no, ahí están y sus fanáticos se obsesionan con ellos.
En 2010, para el Mundial de Sudáfrica, aparecieron cientos de réplicas en el barrio Meiggs. Marcelo Bielsa nos contagió con su locura y el sueño parecía posible con su esquema ultraofensivo. “Si le ganamos a Brasil en segunda ronda, cualquier cosa puede pasar”, decían los más optimistas. Y aunque nuevamente quedamos eliminados, el sabor era otro.
En el Mundial 2014, la Roja de Sampaoli estuvo a un tris de eliminar al dueño de casa Brasil. Tras la dramática caída en los penales hubo una promesa de ponerle fin a las derrotas, lo que produjo una génesis en el balompié chileno. Hubo un cambio de actitud en los mismos jugadores que fracasaron en la Copa América 2011. El próximo torneo continental se disputaba en casa y había que ganarlo a como diera lugar.
Como se sabe, Chile conquistó los títulos en 2015 y 2016, pero en el mercado seguían escaseando las réplicas del trofeo.
Hace unos años, encontré en la localidad de Pomaire una alcancía de greda con la mención del torneo conseguido en nuestro país en 2015 y la compré inmediatamente.
Sin embargo, para terminar con el duro estigma de que la copa se mira y no se toca, he decidido fabricar mis propios trofeos siguiendo algunos tutoriales de YouTube. ¿Sabe? No quiero que mis vitrinas sigan tan vacías como las del fútbol chileno...

lunes, 4 de abril de 2022

No bastó para ir al Mundial


No hay dudas de que Martín Lasarte es un tipo bonachón y simpático, pero no era un entrenador de selecciones, sino de clubes. Asimismo, el presidente de la ANFP Pablo Milad, aprovechó de que el uruguayo estaba haciéndose unos exámenes en Santiago y lo contrató para salvar la emergencia.

El ex entrenador de la UC, tomó el fierro caliente después de la letargia de Reinaldo Rueda y en sus primeros partidos al mando de la selección en Clasificatorias, acumuló empates con Ecuador de visita (0-0), Argentina de visita (1-1), Bolivia de local (1-1) y derrotas ante Brasil de local (0-1), Colombia de visita (3-1) y Perú de visita (2-0), que lo dejaron muy tempranamente en el precipicio del camino mundialista.

El estratego charrúa no encontraba el camino al gol, pero del cielo le cayó Ben Brereton, quien revitalizó a un equipo que acusaba desgaste y falta de renovación. Sin embargo, el 9 de junio de 2021, en la farra de goles ante los altiplánicos por las clasificatorias en San Carlos de Apoquindo, Lasarte citó al delantero de origen inglés, pero no lo hizo jugar.

La clasificación al Mundial de Qatar, se empezó a hipotecar con estos paupérrimos resultados y tras cada derrota, las excusas del adiestrador se hicieron recurrentes: “Venimos de cuatro partidos muy complicados. Brasil en casa y tres partidos de visita. A nadie más le pasó eso”, un argumento débil, porque este torneo es uno de los más complicados del mundo y siempre presenta este tipo de complejidades.

A Lasarte pocas veces lo vimos explicando tácticamente porque su escuadra no marcaba, porque hacía los cambios tardíamente y porque no reemplazaba a los jugadores de la generación dorada que exhibían bajos rendimientos.

En los partidos frente a Paraguay (2-0) y Venezuela (3-0) en Santiago y Paraguay en Asunción (0-1), creció la ilusión y se podría decir que fue el mejor momento del proceso del adiestrador charrúa. La derrota ante Ecuador en Santiago (0-2), fue el partido bisagra en el último tramo, porque se perdió ante un rival directo y la clasificación había que ir a buscarla con rivales a los que históricamente ha costado ganarles: Argentina, Brasil y Uruguay. Rueda y Lasarte nunca le ganaron a los equipos poderosos del continente.

Tal como sus antecesores, Lasarte echó mano a la generación dorada y la terminó de fundir. En Brasil, puso a siete jugadores de la Generación Dorada y la verdeamarelha nos pasó por arriba con su exhuberancia física. Asimismo, es el entrenador con peor rendimiento como local en la Selección Chilena en partidos oficiales en los últimos veinte años. “Machete” sólo ganó el treinta y tres por ciento de los puntos jugados en casa, con dos triunfos, un empate y cuatro derrotas.

No hay dudas de que Martín Lasarte es un tipo bonachón y simpático, pero con eso no bastó para ir al Mundial.