jueves, 6 de julio de 2023

El día en que la “Roja” retiró a Lionel Messi


 

Hace algunos días, el argentino Lio Messi cumplió treinta y seis años y quizás sea uno de los mejores jugadores de la era moderna. Por supuesto, lo digo sin faltarles el respeto a Alfredo Di Stefano, José Manuel Moreno, Diego Armando Maradona, Garrincha, Pelé, Ronaldo, Romario, Ronaldinho, Eusebio, Cristiano Ronaldo, Michel Platini, Zinedine Zidane, Johan Cruyff, Franz Beckenbauer y tantos otros.

Durante dos décadas, el trasandino deslumbró en el Barcelona, porque en ese club prácticamente se formó y donde siempre le diseñaron una estructura, para que todo se desarrollara en torno a su juego.

Y esto tuvo un gran resultado, porque lo que había ganado el Barcelona en toda su historia, Messi se lo entregó en veinte años.

Pero ¿Qué iba a suceder el día que Messi se fuera a otro equipo? Seguramente, iba a tener un tiempo de adaptación, pero su calidad se iba a imponer. Eso sucedió en el París Saint-Germain, donde conformó un tridente soñado con Neymar y Mbappé.

Sin embargo, el corazón de Messi se quedó en el Barcelona y no alcanzó la idolatría en el club de la capital francesa. Muchas veces fue pifiado y hasta reemplazado.

En tanto, en la Selección de Argentina sufrió más de lo que gozó, porque en su triunfal camino, se le cruzó una de las mejores camadas de la historia del fútbol chileno.

Esto lo supo, desde aquel triunfo histórico en el Estadio Nacional, donde la "Roja" absoluta, se impuso por primera vez en por los puntos ante los albicelestes, a través de un golazo de Fabián Orellana, tras una consecución de trece pases.

Tengo la impresión de que las estadísticas generales son favorables para Lionel Messi ante Chile, pero Bravo, Medel, Vidal, Charles y Alexis, le clavaron dos estocadas que casi lo voltean para siempre, las Copas América 2015 y 2016. Dos títulos que perfectamente pudieron estar en el palmarés de la "Pulga" y que los guerreros chilenos, se los arrebataron.  

En la Copa América Centenario, Messi dijo entre lágrimas, que su carrera con la Selección de Argentina llegaba hasta ese torneo, porque las cosas no se le daban. Sin embargo, el trasandino recapacitó y volvió con la ilusión de conseguir ese mismo torneo y el siguiente Mundial. En Rusia 2018, las decepciones continuaron para el extraordinario mediocampista, porque la albiceleste chocó con la poderosa Francia de Mbappé, que acabó con el proceso de Jorge Sampaoli. El margen cada vez se le iba estrechando a Messi, para ganar algún título grande con su país.

La llegada del joven entrenador Lionel Scaloni a la banca albiceleste en 2018, reposicionó el liderazgo del "10", en un conjunto que buscaba la renovación y la revancha de los títulos perdidos en Copa América y Mundial.

Finalmente, estos llegaron en la Copa América 2021 de Brasil, ante el local y en el reciente Mundial de Qatar, que consagraron al capitán de Argentina, como uno de los mejores de todos los tiempos. No sé si Messi es mejor que Maradona o Pelé u otros, pero sí sé, que ninguno de ellos tuvo a la Selección Chilena, como a uno de sus más grandes verdugos.

 

martes, 13 de junio de 2023

Gracias, Pelao, por llevarnos al Mundial y darnos una medalla olímpica

 

Nelson Acosta merece todos los reconocimientos, porque con sus fortalezas y debilidades, le trasuntó al futbolista chileno su impronta charrúa y su mentalidad ganadora.

Asimismo, con gran astucia, leyó al ofensivo Colo-Colo de Mirko Jozic y le ganó con O'Higgins y Unión Española, con este último le arrebató la Copa Chile en 1992.

Posteriormente, volvió a ser la bestia negra de los albos, tras vencerlos con Cobreloa y Everton en las finales de 2003 y 2007, respectivamente. Con su gran pachorra, dijo alguna vez: "Si Colo-Colo me hubiera contratado, tendrían tres o cuatro títulos más".

Internacionalmente, con la Unión Española eliminó a Cruceiro de Ronaldo de la Copa Libertadores y con Everton le dio el primer triunfo chileno en este torneo, en Argentina. Además, hizo debutar a Alexis Sánchez con los loínos a los diecisiete años.

En la "Roja", asumió de emergencia en 1993, para un amistoso ante España. Cayó dignamente por dos a cero, con una alineación conformada por su plantel hispánico.

Tras el fracaso de Xabier Azkargorta en la banca nacional, volvió por el clamor popular y del comentarista Eduardo Bonvallet.

El "Pelao" trajo nuevos bríos e hizo del Estadio Nacional un recinto inexpugnable. Se fueron con boletas: Ecuador, Colombia, Paraguay Venezuela, Perú y Bolivia. A los uruguayos les ganó a la uruguaya, gracias a un magistral centro de su querido Víctor Hugo Castañeda a Marcelo Salas. Ante cada triunfo, sacudía sus brazos y se lo dedicaba a la galería.

De visita cayó ante Colombia, Perú y Paraguay, pero le quitó puntos de visita a Argentina y Ecuador. Finalmente, clasificó al Mundial por diferencia de goles, gracias al poder de fuego de Iván Zamorano y Marcelo Salas. Fueron dieciséis años de espera, que Acosta les puso fin

En el Mundial de Francia 1998, se me cayeron las lágrimas, cuando vi a Zamorano gritar el himno nacional y a Don Nelson con la mano en el pecho. Nunca había visto a Chile en un Mundial y fue impactante.

Los chaqueteros de siempre, los mismos que dicen que Bielsa no ganó nada, lo tildaron de ratón, pero la "Roja" atacó a Italia y casi le arruinó el negocio a la FIFA, por eso el árbitro Lucien Bouchardeau nos cobró un penal que no fue. Dígame si el "Murci" Rojas y Moisés Villarroel, no parecían laterales brasileños con sus descuelgues.

A Camerún se le dio pelea y se le empató con bastante fortuna y también con la ayuda arbitral, que les anuló un gol a los africanos y ante los austriacos, la mala suerte nos privó de un triunfo. Milagrosamente, Chile clasificó a segunda ronda después de treinta y seis años con tres empates. Brasil y Ronaldo en la otra fase, nos mandarían para la casa con una contundente goleada, pero con algo de dulzura.

Después vino la Copa América 1999, la medalla de bronce de Juegos Olímpicos de Sídney 2000 y la Copa América 2007, que terminó con el escándalo de algunos jugadores de la que se llamaría la Generación Dorada.

Hoy cumple setenta y nueve años y soy un agradecido de usted, Don Nelson. Con respeto y cariño le digo: "Gracias, Pelao, por llevarnos al Mundial y darnos una medalla olímpica".

martes, 14 de marzo de 2023

Tabilo crece punto, punto, set a set y partido a partido

No hay dudas de que Alejandro Tabilo es un gran tenista y con un potencial que debe seguir explotando.
A sus veinticinco años, se destaca como un tenista táctico, físico y muy fuerte psicológicamente. A sus rivales les gana, porque llega a casi todas las pelotas y en esas condiciones, su devolución es tremendamente efectiva. Asimismo, su primer servicio y revés son sus armas letales.
El nacido en Toronto, Canadá y nacionalizado chileno en 2016, ha realizado un rutilante torneo de Indian Wells, donde ya clasificó entrre los dieciséis mejores.
Tabilo hace tiempo es un habitual en los torneos ATP, Masters y en 2020 y 2022 participó en el Grand Slam de Australia.
En la temporada pasada dio dos batacazos, tras derrotar al argentino Diego Schwartmann (14) en las semifinales del ATP de Córdoba y a Christian Garín (17) en las rondas iniciales del ATP Chile Open.  
En enero de 2022, junto a Tomás Barrios ganaron el partido de duplas ante Serbia compuesta por Nikola Cacic y Matej Sabanov, para así lograr la primera victoria en una serie de ATP Cup. Posteriormente, le ganaron a la dupla Noruega conformado por los inexpertos Leyton Rivera y Andreja Petrovic.
Por Copa Davis ha sumado triunfos individuales ante Perú, Suecia y Eslovaquia y en dobles ha conformado una gran dupla con Tomás Barrios y con el Nico Jarry.
Este es un buen momento, para la generación del overol del tenis chileno, Tabilo, Jarry y Garín, quienes dan todo en cada torneo y muchas veces en su país sólo reciben críticas. Esta quizás no sea una camada tan brillante, pero merece todo el respeto y reconocimiento, porque se han construído punto a punto, set a set y partido a partido.

¡Celebra, Nico!

 

Algo pasa con el Nico Jarry y Christian Garín en Chile, que pueden ganarles a un top 50, top 30 o top 10 y aquí no pasa nada. ¿Son ídolos? ¿Y qué pasa cuándo pierden? ¿Cómo los chaquetean y los insultan?

La selección chilena masculina de balonmano ha clasificado a seis mundiales consecutivos y la televisión abierta jamás les ha transmitido un partido.

Se vieron jornadas tremendas en el Chile Open y hace una década que ambos se están pelando el lomo en la élite del tenis mundial.

Jarry y Garín son puntales de una Generación Dorada del tenis, que, sin tener el talento del Chino Ríos, Fernando González y la garra de Nicolás Massú, han instalado a Chile dos veces en el Grupo Mundial. Por lo mismo, cada día me convenzo de que no sabemos lo que somos ni lo que tenemos.

Entonces, que difícil es ser deportista en un país donde no hay cultura deportiva, pero está lleno de opinólogos que tienen las tremendas patas de criticar frente a una pantalla y detrás de un teclado y que jamás van a gastarse unas lucas para ir a un torneo Open en Chile, porque es más cómodo verlo en casa y porque después es gratis, denostar en las redes sociales.

¿A quiénes tienen que agradecerles estos muchachos cuando ganan algo? A ellos mismos, a su familia y a nadie más.

Fue impresionante lo del Nico Jarry en el Chile Open, porque le ganó con autoridad a jugadores muy bien rankeados y dio vuelta los últimos tres encuentros con el oficio y frialdad de un tenista grande.

Sigo en cancha a Jarry desde 2014 y creo que su potencial debe seguir en una curva ascendente. El "Nico" solidificó su juego de fondo y su saque prácticamente lo hace ganar partidos.

Celebra, Nico, este triunfo tuyo y que los demás no se suban al carro de la victoria, porque ni un aplauso te han regalado.