jueves, 2 de julio de 2015

Los caminos de la vida



Mi viejo, que era tan sabio, me decía que aquellos que se preparaban adecuadamente para los desafíos y para las vicisitudes de la vida, siempre andaban erguidos y seguros de sí mismos. Bueno, es así como Chile tiene que entrar este sábado a la cancha del Estadio Nacional a jugar la finalísima de la Copa América 2015 frente a Argentina. Estamos hablando de un partido de campanillas que medirá a las dos mejores escuadras del torneo. Un revival de la trágica definición por el Campeonato Sudamericano de 1955, donde los albicelestes se impusieron por 1 a 0 en Santiago.
Más allá de todo lo que se diga y de lo que se escriba, los partidos no hay que ganarlos ni perderlos antes, sino que hay que jugarlos. Asimismo, como las situaciones difíciles de la vida, hay que enfrentarlas, puesto que en muchas ocasiones no son ni remotamente como las imaginábamos. Mark Twain decía lo siguiente: “He pasado por cosas terribles en mi vida, algunas de las cuales en realidad sucedieron”.
¿Tenemos posibilidades de ganar la copa? Todas y las mismas que el rival. Podríamos decir que Chile nunca tuvo más posibilidades que ahora, porque tiene una generación de oro, porque depende de sí mismo, porque lleva diez partidos invicto en el Julio Martínez Pradanos, porque ha sido el más efectivo de la competencia… pero lo cierto es que el partido hay que jugarlo.
En el fútbol no tenemos título alguno a nivel de selecciones, pero en el “chaqueteo” “bullying” o actual “trolleo” somos campeones mundiales. Es así como hace un buen rato se le viene cargando la mano al Pepe Rojas. ¿Cuál es su pecado? ¿Qué el entrenador lo considere un jugador seleccionable? ¡Por favor!
Es cierto, no se trata de un jugador de cualidades sobresalientes ni nada por el estilo, pero eso no da derecho al agravio y a la mofa. Asimismo, al “Chino” Caszely se le ha crucificado toda una vida por un penal malogrado en primera fase de un Mundial ¡En primera fase! Si Roberto Baggio hubiese nacido en Chile, entonces lo matamos por ese penal marrado frente a Brasil en USA ‘94. A  Marcelo “Chino” Ríos se le destacan más sus meadas que sus grandes logros. Mismo caso para Martín Vargas, Roberto “Cóndor” Rojas  y Eliseo Salazar, a los que siempre se les refriegan consecutivamente sus yerros. Ni siquiera Marcelo “Matador” Salas se ha salvado del “cariño” popular; quizás muchos no se acuerden que en una transmisión televisiva, un reconocidísimo relator lo trató de “gordo”. Qué le vamos a hacer ¡Somos así! Ojalá que esto cambie con el hipotético título frente a Argentina, precisamente donde quieren y respetan a los ídolos.
La vida es rara con sus vueltas y tumbos y quién sabe si José Rojas alce un título que ni los mejores futbolistas chilenos lo consiguieron antes.  Son los caminos de la vida.

viernes, 26 de junio de 2015

El que a hierro mata, a hierro muere



El tema país de la semana pasada fue el “Vidalazo”, y para suerte de los que están desfilando en tribunales, esta semana es el dedito juguetón de Gonzalo Jara.
No obstante, a todo el planeta fútbol y sus alrededores les queremos decir que estamos horrorizados y muy avergonzados del acto procaz de nuestro defensa. Sabemos que en el continente no suceden este tipo cosas, y  es por eso que nuestros jugadores merecen el máximo de los escarnios.
Asimismo, damos las excusas del caso, pero estamos muy necesitados de triunfos y esta Copa América la queremos ganar aunque sea a puros dedos en el poto. Somos algo ingenuos en esto de las mañas, pero no lo hacemos con mala intención. Ustedes comprenden, ¿cierto?
Todo esto es tan  injusto para los uruguayos que si me preguntan, yo no vi el pechazo de Edinson Cavani al guardalínea después de una falta a Arturo Vidal por la banda derecha; tampoco los puñetes que lanzó Fernando Muslera al árbitro brasileño Sandro Ricci y menos las salidas de madre del maestro Óscar Washington Tabárez. ¡No, señor! Todos esos son inventos.
El confronte estuvo tan reñido que los celestes tuvieron la pelota en un 20% del partido y llegaron seis veces al pórtico de Claudio Bravo.
Los tiempos han cambiado y en mi época expresábamos nuestra ira lanzando frutas de la estación a la cancha, y en los aeropuertos, huevos medios y extragrandes. Hoy las rivalidades se siguen vía Twitter y por mensajes de texto. Es así como Diego Lugano y Luis Suárez no quieren ver ni en pintura a Jarita.
Si hasta don Pepe Mujica no quiso estar ausente de esta batalla, reconociendo que en el fútbol siempre ha existido el bandidismo. Por otra parte, un reconocido duro, como el  ex volante de Temuco, el uruguayo Enrique “Pelado” Peña, dijo tras el confronte que en el fútbol celeste siempre hubo actitudes como la de Jara. Peña propuso que Uruguay no le haga seguimiento al caso y que la ley sea la siguiente: nosotros bancamos; pero cuando lo hagamos nosotros, nos tienen que bancar también. El que a hierro mata, a hierro muere.



miércoles, 24 de junio de 2015

¡Sí, se puede!



“El miedo tocó la puerta, la fe la abrió y vio que no había nadie”. Una frase célebre del Premio Nobel de la Paz Martin Luther King, que esta noche podría ser la consigna perfecta de la “Roja” para el confronte ante los uruguayos por los cuartos de final de la Copa América 2015.
Usted me dirá que al frente estará el combinado que ha ganado dos mundiales, dos oros olímpicos y el más ganador de la Copa América. También me dirá que los charrúas dejaron afuera a los anfitriones del torneo en cuatro ocasiones. La última precisamente en Argentina 2011, donde se impusieron por penales a los locales por 5 a 4 en los cuartos de final.
Un interesante palmarés que la prensa criolla exacerba con alegorías y fastuosidades, pero que finalmente son cifras que no se visten de corto y que tampoco entran a la cancha.
La historia a veces pesa, pero en esta competencia todavía no he visto a ningún “cuco”. Permítame decirle que no me tiritan las piernas con Argentina, Colombia y menos con Brasil. ¡Sí! A Uruguay hay que tenerle respeto, pero no estamos hablando de una de sus grandes plantillas. La cosa hubiese sido muy diferente con Luisito Suárez u otros próceres de antaño en la cancha.
Quiero creer que Chile superó su fobia a  los colores de algunas camisetas y que hoy no será sorprendido por el más que anunciado ataque aéreo de los yoruguas. Asimismo, que Jorge Sampaoli ponga el refrigerador en la cocina y la cama en el dormitorio y que ni se le ocurran esos inventos raros con los que se ha complicado solito la vida.
Más allá de las virtudes del contrincante y de la supremacía en los enfrentamientos entre sí, prefiero ver el vaso medio lleno y acordarme del último triunfo -por este mismo torneo- de 1983 con los goles de Rodolfo Dubó y de Juan Carlos Letelier.  También del “gol imposible” de Jorge Aravena por las eliminatorias a México ’86, del centro de Víctor Hugo Castañeda y el posterior testazo de Marcelo Salas rumbo a Francia ’98 y de las estocadas de Esteban Paredes y de Eduardo Vargas en las clasificatorias a Brasil 2014.
Para situaciones como estas, los expertos en psicología nos dicen que tenemos que anhelar el objetivo con todas nuestras fuerzas, reconocer además que tenemos con qué hacerlo y decir que lo vamos a lograr. La “Roja” quiere conseguir algo grande en la Copa América, tiene con qué hacerlo y ahora más que nunca: ¡Sí, se puede!