lunes, 7 de noviembre de 2022

¡Sigue, Jaime García!

 

En un grupo de Facebook, muchos se rieron cuando en agosto escribí lo siguiente: "Sigue, Jaime García. Perfecciónate, Jaime García. Púlete, Jaime García. No te creas el cuento y llegarás lejos".

Posteriormente, en septiembre, el destacado entrenador de Ñublense, reafirmó su compromiso con los "Diablos Rojos", expresando su deseo de mantenerse en el club, más allá de las posibles ofertas económicas que pueda recibir.

García dirigió anteriormente a Deportes La Serena y a Santiago Morning, para recalar en Ñublense de Chillán en 2019. En 2020, García consiguió el ascenso a la Primera División de Chile, junto al elenco chillanejo tras consagrarse campeón de la Primera B.

En la temporada siguiente, Ñublense finalizó en el séptimo puesto, clasificándose a la Copa Sudamericana 2022, lo que significó la segunda participación en un torneo internacional en la historia de la institución. En dicho torneo, fueron eliminados por La Calera en la fase preliminar (0 a 0 y 1 a 2).

Asimismo, en 2022, Ñublense eliminó a Colo-Colo de los octavos de final de Copa Chile y clasificó a la Copa Libertadores.

Pasaron solamente dos meses desde que escribí ese posteo y el locuaz entrenador, llevó a los rojos a la máxima cita continental de clubes.

En dicha publicación, destaqué a García porque es un coach genuinamente chileno, que no responde a ningún paradigma de escuela técnica extranjera. Un hombre que como dicen los argentinos, la ha remado desde abajo. Bueno, también se vio muy afectado por el COVID y supo salir adelante.

Para muchos un entrenador debe ser un profesor, un padre o un filósofo, pero principalmente debe saber de fútbol y cada maestrito enseña con su librito. A Lucho Santibáñez, Clavito Godoy y el Pelao Acosta les funcionaba con chuchadas y motivando fuertemente a sus pupilos. García también pertenece a ese grupo de entrenadores poco académicos, pero muy zorros del fútbol.

"Estoy feliz porque el club ha avanzado y espero que lo siga haciendo, por la región. Yo mantengo mi postura, a veces molesta cuando ponen tonteras, pero yo soy humilde. Estoy dirigiendo por mi viejita, por ella. Y por toda esta gente. Hemos tenido cuatro años increíbles, por debajo de los demás. Hay que darles oportunidades a los técnicos chilenos, no de dos o tres partidos, sino de un proceso.

En todo sentido, estoy viviendo un grato momento. Esto no me vuelve loco, porque pierdes tres partidos y te dejaron. Ojalá que cuando baje, apoyen, porque arriba todo es bonito", complementó tras clasificarse a Copa Libertadores.

Sigue, Jaime García. Perfecciónate, Jaime García. Púlete, Jaime García. No te creas el cuento y llegarás lejos. Los demás, que se sigan riendo...

 

Manojito de Claveles, en el mundo no hay pinceles, para pintar tus colores...

 

El fútbol es hermoso cuando se compite con honor y nobleza y Magallanes es una institución que precisamente representa esos valores.

Los Carabeleros hicieron un campañón esta temporada de la mano del joven técnico Nicolás Nuñez, quien echó mano a hombres grandes como César Cortés, Albert Acevedo, Carlos Villanueva, Luis Jiménez y Felipe Flores para ir por el premio mayor y para no amilanarse ante el incesante acecho de un viejo zorro del desierto. Otras figuras sin tanto renombre, también fueron fundamentales para alcanzar el título, como Fernando Piñero, Manuel Vicuña y Gastón Rodríguez. En definitiva, es un equipo el que conforma a un campeón y no unos cuantos jugadores o nombres.

¿Quién no sufrió cuando la Academia disputó su último partido en el fútbol grande? Esto fue el 24 de enero de 1987, en el estadio Santa Laura con asistencia de 1.492 espectadores, con un empate 1-1 ante Audax Italiano, en un dramático encuentro donde ambos equipos descendieron a la Segunda División.

Magallanes es un patrimonio de nuestro fútbol, así como Santiago Wanderers, Santiago Morning y mi querido y amado Ferroviarios. A pesar de que muchos tienen sus colores, es imposible no quererlos.

El Maga fue un buen amigo del Ferro y en los noventa, varias veces los vi enfrentarse en San Eugenio. Asimismo, cuando los albicelestes se mudaron a Maipú entre 2009 y 2014, los seguí en el Estadio Santiago Bueras. Recuerdo a Junior Fernandes y Manuel Neira con la camiseta celeste y blanca.

Asimismo, el 2 de agosto de 2012, el Consejo de la Cultura declaró a la Bandita de Magallanes como Tesoro Humano Vivo de Chile. Este importante reconocimiento no hace más que destacar el espíritu con que este grupo de hinchas y músicos entienden el deporte. Sin faltar el respeto a los adversarios ni usando malas palabras, es posible alentar a un equipo.

En estos momentos de algarabía, cómo no rememorar los campeonatos conseguidos en primera división en 1933, 1934, 1935 y 1938 y de los jugadores Arturo Torres, Roberto Ampuero, Adolfo Nef, Alberto Quintano, Claudio Toro, Eduardo Calquín, Ivo Basay, Julio Suazo, Arturo Jauregui, Eduardo Vilches, Julio Suazo, Rodrigo Santander, Lucho Pérez, Guillermo Yavar, Antonio Arias, Franz Arancibia, Fredy Ferragut y mi amigo el entrenador Francisco Graells, quien tomó el equipo en 1986 en las últimas fechas y hasta su partida, lamentó el descenso.

Esto es para usted, Don Pancho y cántelo fuerte desde la banca celestial: Magallanes, Magallanes, Manojito de Claveles, en el mundo no hay pinceles, para pintar tus colores...

 

martes, 25 de octubre de 2022

Gustavo Quinteros: un entrenador que ha sabido ser campeón

 

La estrella número treinta y tres de Colo-Colo tiene nombre y apellido: Gustavo Quinteros. Desde que fue presentado en octubre de 2020, el estratego argentino nacionalizado boliviano, construyó un edificio sólido, que solamente tuvo como punto de inflexión, el partido por la permanencia en la categoría frente a la Universidad de Concepción en el Estadio Fiscal de Talca en febrero de 2021. Quinteros recibió un Colo-Colo en el suelo y desde ese encuentro inédito en la historia alba, tuvo que a volver a posicionarlo y reencontrarlo con su abundante historia.

Y lo logró, señoras y señores, porque con sapiencia futbolística, fue partido a partido buscando la fórmula para su once ideal. Asimismo, en los inicios de su proceso se desprendió de Esteban Paredes y Julio Barroso y apostó por la renovación del equipo para que los jóvenes de la cantera le dieran sangre altiva y noble corazón. No se equivocó porque consiguió la Copa Chile 2021 y rozó el título del Campeonato Nacional en esa misma temporada, tras liderar la tabla y perderlo en la recta final por saltarse los protocolos del COVID-19. Esto le abrió la puerta para volver a competir internacionalmente en las Copas Libertadores y Sudamericana, donde obtuvo valiosos triunfos ante Fortaleza de Brasil, Alianza de Lima e Internacional de Porto Alegre, que abrigaron esperanzas en la tienda de Macul, pero que no les alcanzó para clasificar, en cierto momento por falta de madurez y jerarquía del plantel. Esto se consigue con tiempo y trabajo.

Y es precisamente lo que ofreció Gustavo Quinteros en todo este tiempo, porque en dos años, no ha perdido con los rivales más tradicionales de los albos: Universidad de Chile y Universidad Católica. Además, contó con un arquero de gran solvencia como Bryan Cortés, de un defensa metedor y temperamental como Emiliano Falcón, de hombres grandes como Óscar Opazo, Gabriel Suazo y Esteban Pavez, de un relojito como Vicente Pizarro y de un goleador de fuste como Juan Manuel Lucero. 

La fijación del entrenador estaba en obtener la estrella treinta y tres y ni siquiera la eliminación en Copa Chile ante Ñublense lo sacó de ese objetivo.

Perdónenme, pero el proceso de Berizzo está empezando en la Selección Chilena, pero para mí, el indicado para el cargo era Gustavo Quinteros. 

Y a pesar de que con las selecciones de Bolivia y Ecuador no tuvo buenas campañas en Clasificatorias y Copas América, creo que es un hombre de procesos y su calidad está probada con los títulos ya conseguidos con Blooming, Bolívar, Oriente Petrolero, Emelec, Universidad Católica y ahora con Colo-Colo. Es decir, es un técnico que ha sabido ser campeón.