lunes, 7 de noviembre de 2022

Manojito de Claveles, en el mundo no hay pinceles, para pintar tus colores...

 

El fútbol es hermoso cuando se compite con honor y nobleza y Magallanes es una institución que precisamente representa esos valores.

Los Carabeleros hicieron un campañón esta temporada de la mano del joven técnico Nicolás Nuñez, quien echó mano a hombres grandes como César Cortés, Albert Acevedo, Carlos Villanueva, Luis Jiménez y Felipe Flores para ir por el premio mayor y para no amilanarse ante el incesante acecho de un viejo zorro del desierto. Otras figuras sin tanto renombre, también fueron fundamentales para alcanzar el título, como Fernando Piñero, Manuel Vicuña y Gastón Rodríguez. En definitiva, es un equipo el que conforma a un campeón y no unos cuantos jugadores o nombres.

¿Quién no sufrió cuando la Academia disputó su último partido en el fútbol grande? Esto fue el 24 de enero de 1987, en el estadio Santa Laura con asistencia de 1.492 espectadores, con un empate 1-1 ante Audax Italiano, en un dramático encuentro donde ambos equipos descendieron a la Segunda División.

Magallanes es un patrimonio de nuestro fútbol, así como Santiago Wanderers, Santiago Morning y mi querido y amado Ferroviarios. A pesar de que muchos tienen sus colores, es imposible no quererlos.

El Maga fue un buen amigo del Ferro y en los noventa, varias veces los vi enfrentarse en San Eugenio. Asimismo, cuando los albicelestes se mudaron a Maipú entre 2009 y 2014, los seguí en el Estadio Santiago Bueras. Recuerdo a Junior Fernandes y Manuel Neira con la camiseta celeste y blanca.

Asimismo, el 2 de agosto de 2012, el Consejo de la Cultura declaró a la Bandita de Magallanes como Tesoro Humano Vivo de Chile. Este importante reconocimiento no hace más que destacar el espíritu con que este grupo de hinchas y músicos entienden el deporte. Sin faltar el respeto a los adversarios ni usando malas palabras, es posible alentar a un equipo.

En estos momentos de algarabía, cómo no rememorar los campeonatos conseguidos en primera división en 1933, 1934, 1935 y 1938 y de los jugadores Arturo Torres, Roberto Ampuero, Adolfo Nef, Alberto Quintano, Claudio Toro, Eduardo Calquín, Ivo Basay, Julio Suazo, Arturo Jauregui, Eduardo Vilches, Julio Suazo, Rodrigo Santander, Lucho Pérez, Guillermo Yavar, Antonio Arias, Franz Arancibia, Fredy Ferragut y mi amigo el entrenador Francisco Graells, quien tomó el equipo en 1986 en las últimas fechas y hasta su partida, lamentó el descenso.

Esto es para usted, Don Pancho y cántelo fuerte desde la banca celestial: Magallanes, Magallanes, Manojito de Claveles, en el mundo no hay pinceles, para pintar tus colores...

 

martes, 25 de octubre de 2022

Gustavo Quinteros: un entrenador que ha sabido ser campeón

 

La estrella número treinta y tres de Colo-Colo tiene nombre y apellido: Gustavo Quinteros. Desde que fue presentado en octubre de 2020, el estratego argentino nacionalizado boliviano, construyó un edificio sólido, que solamente tuvo como punto de inflexión, el partido por la permanencia en la categoría frente a la Universidad de Concepción en el Estadio Fiscal de Talca en febrero de 2021. Quinteros recibió un Colo-Colo en el suelo y desde ese encuentro inédito en la historia alba, tuvo que a volver a posicionarlo y reencontrarlo con su abundante historia.

Y lo logró, señoras y señores, porque con sapiencia futbolística, fue partido a partido buscando la fórmula para su once ideal. Asimismo, en los inicios de su proceso se desprendió de Esteban Paredes y Julio Barroso y apostó por la renovación del equipo para que los jóvenes de la cantera le dieran sangre altiva y noble corazón. No se equivocó porque consiguió la Copa Chile 2021 y rozó el título del Campeonato Nacional en esa misma temporada, tras liderar la tabla y perderlo en la recta final por saltarse los protocolos del COVID-19. Esto le abrió la puerta para volver a competir internacionalmente en las Copas Libertadores y Sudamericana, donde obtuvo valiosos triunfos ante Fortaleza de Brasil, Alianza de Lima e Internacional de Porto Alegre, que abrigaron esperanzas en la tienda de Macul, pero que no les alcanzó para clasificar, en cierto momento por falta de madurez y jerarquía del plantel. Esto se consigue con tiempo y trabajo.

Y es precisamente lo que ofreció Gustavo Quinteros en todo este tiempo, porque en dos años, no ha perdido con los rivales más tradicionales de los albos: Universidad de Chile y Universidad Católica. Además, contó con un arquero de gran solvencia como Bryan Cortés, de un defensa metedor y temperamental como Emiliano Falcón, de hombres grandes como Óscar Opazo, Gabriel Suazo y Esteban Pavez, de un relojito como Vicente Pizarro y de un goleador de fuste como Juan Manuel Lucero. 

La fijación del entrenador estaba en obtener la estrella treinta y tres y ni siquiera la eliminación en Copa Chile ante Ñublense lo sacó de ese objetivo.

Perdónenme, pero el proceso de Berizzo está empezando en la Selección Chilena, pero para mí, el indicado para el cargo era Gustavo Quinteros. 

Y a pesar de que con las selecciones de Bolivia y Ecuador no tuvo buenas campañas en Clasificatorias y Copas América, creo que es un hombre de procesos y su calidad está probada con los títulos ya conseguidos con Blooming, Bolívar, Oriente Petrolero, Emelec, Universidad Católica y ahora con Colo-Colo. Es decir, es un técnico que ha sabido ser campeón.

 

martes, 11 de octubre de 2022

¿Llevarías a tus hijos al estadio?

La crisis valórica y la falta de cultura general y deportiva es severa en nuestro país. Hace unos meses la barra de la Universidad Católica no respetó el minuto de silencio por el fallecimiento de Leonel Sánchez, goleador del Mundial de 1962 y a Mauricio Isla, bicampeón de América 2015 y 2016, le han gritado de todo en este último tiempo en los clásicos de la Universidad Católica con la Universidad de Chile y Colo-Colo.

¿Sabe? Esto ya no es simpático ni folclórico y en estos tiempos raya en lo abusivo. En Argentina a Gabriel Batistuta, Diego Simeone y al Leo Rodríguez campeones de América 1991 y 1993, los hinchas los reconocen más allá de las tiendas que defendieron. ¿Tú crees que insultan a los que les dieron alguna vez un título? No, los reconocen como lo que son: buenos jugadores. A Marcelo Díaz lo tasaron inmediatamente en Racing por su calidad y técnica. Da lo mismo donde juegue si es bueno. Pago una entrada por ir a verlo.

A los tontitos hay que decirles que gracias al gol de Isla, le ganamos al campeón de América vigente en la Copa América 2015 y pasamos a las semifinales después de catorce años. Asimismo, en todos estos años, el "Huaso" metió y metió centros para los que convirtieron goles por Chile.

Acá cualquiera te insulta o te agrede, porque a los cabros no les enseñaron a respetar a los buenos jugadores. Yo no era de la U, de la UC, del Colo ni la de la Unión, pero mi viejo siempre me habló maravillas de Leonel Sánchez, de Checho Navarro, de Jaime Ramírez, del Fifo Eyzaguirre, del Tito Fouillioux, de Cua-Cua Hormázabal, de Colo-Colo Muñoz, de Chamaco Váldés, del Chita Cruz y de Honorino Landa.

¿Cómo es posible que unos barristas se suban al techo de un autobús y saquen por la ventana a un jugador del equipo contrario y lo asalten y golpeen? ¿Quién permite tanta violencia en el fútbol y en la sociedad? ¿Por qué los clubes no se hacen cargo de los hinchas violentos como si lo hicieron en Europa con castigos ejemplificadores? Hay un hincha muerto de O'Higgins y jugadores heridos por distintas circunstancias en el último tiempo. Hoy la familia ya no puede ir al estadio, porque la autoridad es contemplativa y los mismos clubes son los financistas de las barras. Es decir, esto no se va a acabar nunca.

Más encima Pablo Millad dice que el hecho que costó la vida del hincha de O´Higgins, podría corresponder a un ajuste de cuentas o a un hecho muy alejado de una situación de fútbol y que los hinchas van a ser individualizados con un registro. Por favor, señor Presidente de la ANFP, póngase serio y pare de una vez por todas la violencia. ¿Ahora está esperando que muera un jugador para tomar cartas en el asunto? El fútbol hace mucho rato dejó de ser un espectáculo y una entretención, para dar paso a un espacio de riesgo de la integridad física. Hoy cómo están las conductas ¿Llevarías a tus hijos al estadio?