martes, 10 de abril de 2018

Unos jóvenes y esplendorosos guerreros chilenos


Cuanto esfuerzo desplegado por los tenistas chilenos este fin de semana ante Argentina por Copa Davis. Desde la época de los héroes olímpicos y de la serie con Austria en la medialuna de Rancagua en 2009, que este deporte no hacía vibrar tanto a la afición raquetera criolla. 
La escuadra chilena nos promete un futuro esplendor, porque con tan sólo veintitrés años promedio tuvo en las cuerdas en su propio domicilio a jugadores trasandinos de la elite mundial y con rankings tremendamente superiores.
Nicolás Jarry sacó chapa de jugador grande en Argentina, porque no es poca cosa cruzar la cordillera y ganar dos de tres puntos jugados ante el campeón de la versión 2016. El número 1 de Chile, agregó en esta pasada una importante cuota de garra a su ya temible repertorio. Junto al incombustible Hans Podlipnik, dieron una clase magistral en binomios en el segundo punto chileno, evocando así los títulos de los Panamericanos de Toronto 2015 y el ATP de Quito de este año.
Lamentablemente, el desgaste del dobles y el nuevo formato de jugar el cuarto  y quinto punto el mismo día, le pasó irremediablemente la cuenta a “La Torre”. Fue una dura derrota por un doble 6-4 ante Diego Schwartzmann.
Christian Garín en tanto, perdió en la definición en dos sets frente a Guido Pella. El trasandino se hizo fuerte con el apoyo del público y desplegó su mejor tenis en los momentos claves del partido para llevarse el encuentro y la serie por un no menos sufrido 6-3 y 7-6 (3).
Nicolás Massú se sigue consolidando como capitán del equipo, porque les entrega toda su impronta y los ha guiado hasta alcanzar un interesante punto de madurez. Asimismo, debe ser un coach más estratégico y menos emocional.
Este resultado mandó a los argentinos al Repechaje del Grupo Mundial y a los chilenos los mantiene en el Grupo I de la Zona Americana de Copa Davis.
Sí, se perdió dirán los puristas, pero hay derrotas que dejan grandes enseñanzas. 
Los argentinos celebraron casi como si hubieran ganado la Copa Davis, seguramente atesorarán este triunfo de manera especial, porque estuvieron a punto de perderlo a manos de un puñado de jóvenes y esplendorosos guerreros chilenos...

miércoles, 28 de marzo de 2018

Rene Moreno cada vez más cerca de dar el salto del tigre a lo profesional



Por Jaime Estrada
Como todo en la vida el deporte de las guantadas rentadas es un proceso a seguir, y entre más en serio se tome el asunto sobre el entrenamiento, la disciplina, el sacrificio, etcétera, el resultado es más favorable, voy a dar algunos ejemplos; hay pugilistas que le entran al toro por los cuernos de la noche a la mañana porque saben de lo duro de su pegada, pero si no tienen condición o una preparación adecuada, no van a llegar muy lejos, los del grupo donde han  hecho vida entre gimnasios y encuentros aficionados, solidificando  su experiencia y estar listos para el salto del tigre a lo profesional.
En fin, todos los participantes tienen una historia que contar y Rene Moreno no es la excepción, pues ya le dan las doce que no sube al ring a su debut en el boxeo de paga, ya tiene sus paredes tapizadas de trofeos, medallas y premios acumulados durante muchos años de amateur, y claro, ya está batallando para encontrar contra quien enfrentarse, porque su mito de que anda tan filoso como navajita de rasurar se ha esparcido por doquier y en ocasiones antes de subir al ring le dan la noticia de que sus oponentes no están presentes y se le suspenden sus presentaciones. Y no es por demás porque Rene no se anda por las ramas al subir al cuadrilátero donde el espectáculo de lujo está garantizado contra quien le pongan enfrente, y durante un entrenamiento amistoso contra Chad Mckinnley quien a pesar de que no figura entre los mejores libra por libra si circula en la división mediana mientras que Rene se mantiene en 130-135 libras donde espera pronto debutar, y ya le están echando el ojo algunos promotores incluyendo la gente de “La Chiquita” González, quienes vienen a sus entrenamientos donde le pongan contra quien tirar guante.
A leguas se ve que este prospecto producto de Pachuca pero residente de Las Vegas tiene un dote especial en sus puños, es rápido de pies y manos y con puntería de brújula selecciona su ataque sin tregua y se declara puesto y dispuesto para hacer del boxeo una delicia, porque no solo es un medio de ganarse la vida sino que también disfruta la hacerlo porque el boxeo es su pasión.
Estaremos al tanto de su progreso, pero por lo pronto, guiado por su manejador Cutberto Delgado, creemos que ya va por el camino correcto para sentirse como sus ídolos en el boxeo que serían JC Chávez, JM Márquez y Mike Tyson.


martes, 27 de marzo de 2018

La "Krespita" responde


Hace exactamente ocho años, describía en las páginas de mi libro "Mojando la camiseta", cada una de las cualidades pugilísticas de la "Krespita" Rodríguez: poseedora de un boxeo físico y propositivo, correcto desplazamiento en el ring, excelente esquive, buena visión y exhaustivo estudio de sus rivales.
En dicho texto también advertía sobre el riesgo de utilizar la guardia abajo, pero ella hizo propio ese estilo y  vaya como le ha dado resultado. Muchos especialistas de la disciplina, la consideran una cultora de este recurso, así como los mismos Floyd Maywheater y Sugar Ray Leonard.
Este sábado pasado en el Arena Monticello, la púgil criolla fue ampliamente superior a su contrincante, la venezolana Carolina Álvarez, quien se vio lenta y a ratos exhibiendo argumentos muy básicos en el ring. No obstante, esto no le quita ningún mérito al triunfo de Carolina, porque desde el primer asalto atacó a la "Fiera" y dejó en evidencia sus precarios argumentos técnicos. Convengamos en que la “Krespita” busca desde hace un tiempo incesantemente el knock out, pero esa mano no ha podido llegar. Este podría ser un importante punto para el trabajo de su nuevo staff técnico.
Hubo pasajes de la refriega en que la “Krespita” hizo olvidar su inactividad, porque  mostró lo mejor de su repertorio y aplicó con perfección el manual del boxeo, ese que dice que hay pegar sin que a uno le peguen. Su perfomance trajo reminiscencias de su mejor combate, aquel que la consagró como campeona de la FIB en Monterrey, frente a Janeth “La Cuisilla” Pérez. Asimismo, no se vieron grandes diferencias con el cambio de mano técnica, porque la puentealtina es trabajadora como ella sola y sabe todo lo que tiene que hacer en el cuadrilátero. No obstante, el técnico Johan Carter por su propia formación profesional apunta a lo físico, en tanto Claudio Pardo lo hacía desde el aspecto táctico y técnico por su experiencia como boxeador y kickboxer competitivo.  
El nivel de las oponentes debería ir mejorando en las próximas veladas, puesto que  TVN está posicionando otra vez al boxeo en la televisión abierta. Acuérdese que para el '82, el canal nacional "apoyó" a la "Roja" rumbo al Mundial de España, pero le trajo puro molido y así se ilusionó a la fanaticada.
Me alegra el boxeo de etiqueta y para todos. Ojalá que el atletismo, el fútbol, el tenis, el ciclismo y otras disciplinas también vuelvan a la pantalla sin pago. A veces solamente falta un poco de voluntad y confiar en nuestros deportistas. La “Krespita” responde.

martes, 20 de febrero de 2018

El boxeo es un espectáculo



Mi padre me hablaba cuando niño de algunos legendarios boxeadores criollos como el Tani Loayza, Luis Vicentini, Simón Guerra, Carlos Rendic, Arturo Godoy y Antonio Fernández (Fernandito). Asimismo, en los ochenta no me perdía las veladas boxeriles por televisión abierta, donde destacaban los púgiles: Martín Vargas, Juvenal Órdenes, Allí Gálvez, Benedicto Villablanca, Miguel "Foreman" Cea, Cardenio Ulloa, Benito Badilla y Bernardo Mendoza entre otros. 
Para mis libros tuve el privilegio y el honor de conversar con el medallista olímpico Carlos Lucas y con los campeones mundiales Carolina "Crespa" Rodríguez y Carlos Cruzat. También con Joel Mayo, Bernardo Mendoza, Luis "Animal" Cerda, Claudio Pardo, Natalia Matus, Óscar "Jinete" Vergara y Óscar "La Máquina" Bravo entre otros. 
El "Aguja" González es un púgil que sigo desde 2010 y con mi colega -uno de los mejores comentaristas de boxeo en Chile- Jaime Farías Leiton "El sensei de los deportes", coincidíamos en que se trataba de un peleador de grandes condiciones técnicas, tácticas y físicas, pero con un déficit importante en la potencia de su pegada. 
Este sábado pasado, el renquino no tuvo en Sammy "Huesitos" Reyes a un rival que contrapesara sus avances en el cuadrilátero, pero de igual forma hizo lo suyo y  en el tercer round lo mandó para la casa. Tras el accidente del rival original Roberto "Torito" Rodríguez,  podríamos decir que sacó el trámite correctamente.
En 2013, publiqué la crónica "El Aguja manda en casa", donde decía que se trataba del proyecto quizás más cercano a un cinturón planetario y que sería bueno verlo pelear más de una vez al año. También en ese texto mencioné que sería interesante que el púgil hiciera un periplo en el extranjero, por ejemplo en Argentina donde en un mes se pelea lo que acá se pelea en tres años. 
González tiene un interesante palmarés con veintiocho peleas ganadas y tan solo una perdida, pero tiene que medirse con rivales superiores para que estos  lo sitúen en el contexto del primer mundo boxístico.
Me gusta el boxeo en escenarios como la Plaza de Maipú, de Puente Alto, la Casa Piedra y el Monticello. Me gusta el boxeo en la televisión abierta y el reconocimiento a las glorias de este deporte. Me gustó la perfomance de la Mascareña y de la Asenjo con ripios pero siempre dando espectáculo. El triunfo lo vi en las manos de Isis, pero así es el boxeo: un espectáculo. ¿O no?

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Un Mundial a la peruana




Me gusta la rivalidad con los peruanos, porque ha sido la historia del para ti y para mí en la pelea por un cupo mundialista. En las Eliminatorias al Mundial de Alemania '74, tras el retiro de Venezuela, se definió el “grupo” en un tercer partido. En la ida, el 29 de abril de 1973, Perú se impuso por dos a cero con tantos anotados por Hugo Sotil. La vuelta se jugó el 13 de mayo en Santiago, con triunfo para la “Roja” por dos a cero con goles anotados por Sergio Ahumada y Julio Crisosto. El partido de definición se jugó el 5 de agosto de 1973 en el Estadio Centenario de Uruguay: Chile ganó por 2 a 1 con goles de Francisco “Chamaco” Valdés y Rogelio Farías. Con este resultado Chile clasificó para jugar el repechaje contra la URSS (Unión Soviética). En Moscú fue 0 a 0 y en Santiago no se presentó el equipo europeo.
En el camino a Argentina '78, empatamos 1 a 1 en Santiago (anotaron Sergio Ahumada y Juan José Muñante) y perdimos 2 a 0 en Lima con goles de Hugo Sotil y Juan Carlos Oblitas. Así quedamos con los crespos hechos para ir a la sede de Mendoza, en el grupo que también conformaba Ecuador.
Cómo olvidar el papelón del arquero Eusebio Acasuzo en el Nacional rumbo a México' 86 en la goleada 4 a 2 y la soberbia tapada de Roberto “Cóndor” Rojas en Lima en el triunfo de los nacionales por 1 a 0. Ninguno de los dos elencos clasificaría a dicha cita planetaria, pero tuvieron que pasar catorce años para que la “Roja” volviera a ganar en la capital peruana.
Para el Mundial de Francia' 98, clasificamos por la diferencia de gol que marcó la dupla Za-Sa, y ahora, para el Mundial de Rusia 2018, les ganamos 4 a 3 en la ida de visita y 2 a 1 en la vuelta de local, pero trágicamente nos quedamos afuera por los puntos del TAG que recibió Perú y por la falta de definición en el arco contrario.
Los peruanos celebraron merecidamente su clasificación y cantaron el que no salta es chileno,  pero no hay ningún problema, porque eso es parte del folclore del fútbol y las archirrivalidades existen en todas las latitudes del orbe. 
En 1982, mi padre me regaló el fixture de las vitaminas Vitac del Mundial y ese es mi recuerdo de la última vez que vi la bandera peruana entre los países mundialistas. En dicho torneo, fuimos a puro pasear y nuestros vecinos fueron últimos de su grupo con empates ante Italia y Camerún y derrota ante Polonia. Más allá de los nacionalismos pasados a naftalina, será lindo verles cantar su himno después de 36 años, y culturalmente con tanta cercanía, de repente por qué no celebrar un gol peruano con alegría y emoción. Por mi parte, esperaré los partidos frente a la tele con un buen cevichito, un pisco sour y las canciones de Lucho Barrios.