miércoles, 10 de junio de 2015

Sólo le pido a Dios



A horas del inicio de la Copa América, me siento ansioso como el niño que espera Navidad, y también preocupado como el adulto ante sus problemas.
¿Qué quiere que le diga? Es que no me gusta mucho este Chile post Mundial de Brasil, con un Jorge Sampaoli mustio, abúlico y  atrapado por sus espectros mentales. El casildense perdió tiempo de oro en darse cuenta de que había jugadores que no estaban para el debut frente a Ecuador. Una vuelta larga que probablemente terminará con David Pizarro y Mauricio Pinilla entre los estelares. ¿Y el recambio?
Más encima, en el último ensayo ante El Salvador quedó la tendalada entre Marcelo Díaz y Alexis Sánchez.  Este último a su vez prendió el ventilador y  le dio su parte también al silente público de Rancagua.
Convengamos en que el romance entre la hinchada y el equipo de todos tampoco está en su momento más álgido. No se respira el triunfalismo típico del  dueño de casa. La cautela y la incertidumbre del hincha se refuerzan a diario con el bombardeo mediático y la exacerbación a las figuras foráneas.
Tal como dijo el escritor argentino Eduardo Sacheri -en su último paso por Chile-, la Copa América podría estar más cerca que nunca para la “Roja”, pero también podríamos agregar que no haberla ganado la hace estar más lejos.
Este no es el caso de Uruguay y de la familia Forlán, donde el abuelo, el padre y el hijo la ganaron. ¡Qué le vamos a hacer! Los charrúas nacen con esa hambre de triunfo y tienen clarito que en la vida se da resultado o se dan excusas. ¿Alguna duda con 15 copas ganadas y liderando la tabla de posiciones en la región?
¿Y nosotros tenemos equipo para alcanzar este esquivo cetro? Sí, tenemos equipo. ¿Y podemos ganar la Copa América? Sí, podemos ganar la Copa América. Ahora la pregunta filosófica es: ¿cómo lo hacemos? Cómo no desinflarnos en una eventual definición frente a colombianos, uruguayos, argentinos y brasileños. Acuérdese de que la “Roja” en 1991, llegó con el envión del Colo-Colo campeón de la Copa Libertadores de América y superó la primera fase sin grandes sobresaltos en el grupo que, además componían Venezuela, Perú, Paraguay y Argentina. En el cuadrangular final y en similitud de condiciones que sus rivales, el rendimiento decreció paulatinamente con un empate a un gol con Colombia, un fluvial cero a cero frente a Argentina y una triste y dolorosa derrota frente a Brasil por dos a cero que le otorgó el cuarto lugar. ¿Había equipo? Sí, había equipo. Ni modo con el “Pato” Yáñez, Iván Zamorano, Hugo Rubio, Patricio Toledo, Fabián Estay y otros. ¿Se podía ser campeón? Sí, se podía ser campeón. ¿Qué pasó? ¿Qué nos faltó? ¿Creernos el cuento? En el inicio de la Copa América 2015, sólo le pido a Dios que el triunfo no me sea indiferente.

viernes, 29 de mayo de 2015

¡Dios nos pille confesados!



A menos de dos semanas del debut en Copa América, Jorge Sampaoli ya confirma prácticamente a la misma oncena que alineó frente a Australia hace un año en el Mundial. Pues en todo este tiempo de ensayos y de raros experimentos, el adiestrador argentino no logró dar con elementos de recambio para su croquis táctico.
Según sus propias palabras, prefiere utilizar a un jugador que conozca su método de trabajo -aunque su actual rendimiento no sea el idóneo-, en vez de otro que haya que enseñarle todo desde cero. Conducta algo contradictoria para un técnico -hasta hace poco- en permanente estado de evolución y también de subversión.
Asimismo, han sido discordantes las polémicas del proceso con Marco González, Gustavo Canales, Esteban Paredes y con los recientemente desafectados Fabián Orellana, Pedro Pablo Hernández y Mark González.
Sí, la columna vertebral de Chile aterriza en un inmejorable momento con Claudio Bravo como el mejor portero de España y quizás de Europa; con Arturo Vidal en similares condiciones y Alexis Sánchez que definitivamente se destapó en el Arsenal de Inglaterra. No obstante, es preciso encontrar la simetría en la cancha, ya que hay piezas que no presentan regularidad en la temporada y por ende sus rendimientos se exhiben y se prevén bajos. Hablamos de Mauricio Isla, Gonzalo Jara, Marcelo Díaz, Jorge Valdivia y Eduardo Vargas. El puesto de Eugenio Mena como imprescindible también estaría en discusión.
Esto podría acelerar el ingreso a la titularidad de Miiko Albornoz, Edson Puch, Ángelo Henríquez o Mauricio Pinilla. Aunque en la última poda,  los especialistas dan por hecho la salida del volante de Huracán de Argentina y del delantero del Atalanta de Italia. También son candidatos para bajarse del bus de la “Roja”: Felipe Gutiérrez, Juan Cornejo, Marco Medel y Fernando Meneses.
La concentración de la Selección se extenderá una semana más en el Monasterio Celeste y por ahí ya se han visto algunas modelos con ganas de figurar en alguna portada de un diario o revista, un drone merodeando las instalaciones de O’Higgins y unos pocos hinchas que todavía no prenden mucho con el equipo de todos.
Se acerca la hora de la verdad y el inicio del torneo más antiguo de selecciones, que seguramente también estará algo salpicado por el escándalo de la FIFA. ¡Dios nos pille confesados!


martes, 28 de abril de 2015

Oreja y rabo para Cobresal



“Que el más chico se  haga valer, que el más grande a su lado podrá caer”. Así versa la letra de una canción del argentino Pedro Aznar y así también se construyó la historia del primer campeonato de Primera División para Cobresal.
Los puristas del fútbol dicen que fue el elenco menos malo de la competencia, sin embargo, no es culpa de Cobresal que Colo-Colo haya tirado el campeonato y que a la Universidad Católica se le suelte el esfínter en los tramos finales. Asimismo, el actual formato de torneo tampoco contribuye mucho a la ingeniería de grandes escuadras y de las posibilidades de las mismas en las justas regionales. Por cierto, esto no le resta méritos al logro conseguido por los dirigidos de Dalcio Giovagnoli.
Seguramente la alineación de los de El Salvador no se va a recitar en los próximos años, pero los títulos también se ganan con esfuerzo, inteligencia y perseverancia. Y ahí estuvieron los caudillos de esta gesta: Nicolás Peric, Francisco Sánchez, Miguel Escalona, Juan Pablo Miño, Johan Fuentes, Ever Cantero y Matías Donoso.
Aquellos que dicen que a Cobresal le tocó un torneo fácil, quizás nunca han  zafado de una zona de descenso, quizás nunca han sorteado las consecuencias de un terrible  diluvio y, por lo mismo, hacer de local en una cancha que no es la propia. Quizás no conocen el sabor del triunfo o nunca han jugado fútbol.
Sí hasta el escritor inglés John Carlin, famoso por su libro “El Factor Humano”, celebró la gesta y redactó una nota en el diario “El País” de España, donde se refirió a la historia de Cobresal no solamente como la de David frente a Goliat, sino como como la del ave fénix que resurge de las cenizas. Además comparó el hito de los “mineros” con las victorias de Corea del Norte frente a Italia en el Mundial de 1966, la del Steaua de Bucarest contra el Barcelona en la final de la Copa de Europa de 1986 y la del Real Madrid en la Copa del Rey contra el Barcelona de Guardiola en 2011.
Oreja y rabo para el campeón, para ese que viene del norte azotado por la naturaleza. Oreja y rabo para ese equipo que se alberga en una de las zonas más desérticas de la tierra. Oreja y rabo para esa historia que también construyeron algún día los Julio Acuña, los Nelson Pedetti, los Julio Suazo, los Franklin Lobos, los Ronald Fuentes, los Sergio Salgado, los Rubén Martínez, los Rubén Dundo y los Iván Zamorano. Oreja y rabo para el único equipo invicto en la historia de la Copa Libertadores y que retorna a su cita con la novia de América después de largos treinta años. Oreja y rabo para el campeón de Chile. Oreja y rabo para Cobresal.