martes, 27 de septiembre de 2022

Alguien tiene que hacer el trabajo

 La “Roja” tuvo un nivel tan alto, que este regreso al pasado de la mano de Eduardo Berizzo, parece algo irreal. La gestación de la “Generación Dorada” se produjo en los procesos de los Mundiales Sub 20 de Holanda 2005 y Canadá 2007, encabezados por José Sulantay.

Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli se abastecieron oportunamente de esas camadas para clasificar a los Mundiales 2010 y 2014. Es decir, un proceso se debe consolidar en cinco años y de cara al Mundial de Norteamérica 2026, en cuatro años más, ya estamos atrasados.

Está muy bien que el “Toto” siga mirando jugadores y son pocos los que tienen el nivel de los dorados, pero Jean Meneses, Diego Valdés, Juan Delgado, Ángelo Henríquez y Gabriel Arias, pertenecen a otros procesos, pero este es el tiempo de la renovación donde deben ganar minutos Marcelino Núñez, Vicente Pizarro, Clemente Montes, Carlos Palacios, Bastián Yáñez y Darío Osorio, entre otros. Hoy no está la urgencia de las Clasificatorias ni de la Copa América, eso da cierta tranquilidad para ir haciendo gradualmente el recambio.

La meta más próxima apara Berizzo, debe ser el título en los Juegos Panamericanos 2023 con la Sub 23 y tres adultos que pueden ser Medel, Vidal o Aránguiz y Alexis, porque será complejo esperarlo cuatro años, para que el pan se vuelva a quemar en el horno.

Recuerde usted que la “Roja” de 1962, realizó una gira a Europa en 1960 con jugadores muy noveles, que sucumbieron ante selecciones como Francia, Irlanda, Bélgica y Suiza. Esto sirvió para que dos años más tarde, le tomaran el pulso en el Mundial de Chile a Suiza, Italia, Unión Soviética y Yugoslavia. Era una selección que no superaba los veintiséis o veintisiete años promedio. Lamentablemente, en el último tiempo se han perdido generaciones completas de selecciones Sub 20, por no proyectarlas. ¿Qué pasó con la selección del Mundial de Turquía 2013 que dirigía Mario Salas con Melo, Lichnovsky, Cuevas, Castillo y Rabello?

Chile es hoy un equipo sin jerarquía y un sparring de muy baja categoría para las selecciones clasificadas al Mundial. La propuesta táctica de Berizzo es ver más de lo mismo y ya no queremos eso. Tampoco queremos jubilar a los “dorados”, porque nos dieron tanto y como el nivel no da para relevarlos, ellos tampoco se quieren ir. Será doloroso ese momento, pero está más cerca que lejos.

La solución tampoco está en despedir al ex D.T. campeón con O’Higgins, pero este debe replantear urgentemente su proyecto, porque esta es una oportunidad única que tiene para hacer historia con la “Roja”. Su mentor Marcelo Bielsa, un día tomó un auto viejo y se fue a recorrer toda Argentina en busca de talentos para Newell’s, así halló a Batistuta, Lunari, Gamboa y al mismo Berizzo. Eso requiere trabajo y alguien tiene que hacerlo, Toto.

 

jueves, 22 de septiembre de 2022

Nicolás Massú, gladiador olímpico y leyenda eterna

Si se habla de chilenidad y héroes nacionales, necesariamente hay que hablar de Nicolás Massú.

Chile le debe una estatua a Nicolás Massú, porque nadie siente tanto la camiseta como él y eso se lo trasunta a sus pupilos del equipo de Copa Davis. ¿O tú crees que otro técnico iba a sacar a Chile de la cuarta división del tenis y lo iba a colocar en el Grupo Mundial?

El Nico Massú vive el partido de pie y celebra cada punto como si fuera él, el que estuviera jugando. Asimismo, se abalanzó a Garín cuando este ganó el punto decisivo de la serie ante Austria y hoy a Jarry, cuando cerró la serie ante Perú.

Nicolás Massú es un patriota de verdad, que por el amor inconmensurable a su bandera, es capaz de darlo todo y mucho más. Lamentablemente, en nuestro país no valoramos, cuidamos y queremos a nuestros ídolos y ni siquiera les brindamos un aplauso. Cuando Massú ganó doble medalla olímpica de oro en Atenas 2004, le prometieron que la calle en Viña del Mar, donde se ubica el departamento donde nació, iba a llevar su nombre. ¿Qué pasó? ¿No merece una estatua como las que tienen Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini en Argentina? ¿A nadie se le ocurre? ¿Qué pasó con la placa en homenaje a las medallas olímpicas en una plaza de la comuna de Santiago Centro? Un tontito del Comité Olímpico de Chile, me dijo hace un tiempo: ¡Ya estás pidiendo estatuas, José!

Amigas y amigos, ser chileno no es saberse el himno nacional, tomar terremoto, comer empanadas y escuchar cueca única y exclusivamente los dieciocho de septiembre o perseguir intereses propios en nombre de la patria a través de la política.

Roger Federer anunció su retiro y lo ganó todo, pero no consiguió doble medalla olímpica de oro. El suizo reconoce que le hubiese gustado conseguir el logro que hace imposible superar a Nicolás Massú.

El 27 de agosto de 2013, Nicolás Massú anunció su retiro del tenis profesional. Carrera de dieciséis años donde consiguió dos medallas olímpicas de oro, seis títulos en el circuito y además alcanzó el número 9 del ranking de la ATP. En rueda de prensa en un hotel del sector oriente de la capital, el nacido en Viña del Mar, decidió colgar la raqueta a los treinta y tres años, en ese momento en el puesto 587 de la clasificación mundial.

Entre lágrimas, el 'Nico' declaró lo siguiente: "He tomado la decisión de poner fin a mi carrera profesional. Para mí no es fácil dejar estos veinte años de carrera, donde he tenido más éxitos que fracasos".

Por lo mismo, está bien que el Club de Tenis Unión de Viña del Mar se llame Nicolás Massú Fried, pero es muy poco para el deportista que nos dio el máximo logro del deporte chileno en toda su historia.

Siempre nos quedamos cortos, siempre andamos mirando la chaucha para el peso y como que no nos atrevemos a homenajear como corresponde a un/a deportista chileno/a.

Mira las estatuas de Maradona de más de cinco metros de altura y los más de trescientos murales que hay en su honor en Argentina. Ellos no escatiman en esfuerzos para retribuirles el cariño a sus glorias deportivas.

No te vayas y no te mueras nunca Nico Massú. Quédate como capitán vitalicio del equipo chileno de Copa Davis y que nadie se atreva a sacarte de ahí.

Nicolás Massú les dijo a los chilenos un 18 de septiembre de 2009, que nada era imposible: ni una hueá. Gracias por tanto Nico Massú y perdona por tan poco. No sabemos lo que somos ni lo que tenemos...

Nicolás Massú y Fernando González, merecen un estadio de tenis propio de más de cinco mil o diez mil espectadores y unos monumentos de más de cinco metros de altura. Sus logros olímpicos serán muy difíciles de superar no solamente en Chile sino mundialmente. Federer, Nadal y Djokovic, desean el doble oro olímpico de Massú, pero en cada juego se les ha hecho muy difícil de conseguir por la alta competitividad. Asimismo, ¿Cuántos tienen las tres medallas olímpicas de Fernando González: oro, plata y bronce? ¿No te parece extraordinario?

Los chilenos son héroes del deporte y merecen mucho más que un trofeo de plástico trasparente, mucho más que esos tibios aplausos de Viña o del inocuo y desabrido grito del hincha "Grande, Feña" o "Grande, Nico".

Ojalá que las nuevas autoridades, entiendan que entrar a la política es para servir a la patria y no para servirse a sí mismas.

Acuérdese nueva ministra que el deporte es cultura, educación y salud y nuestro pueblo está atravesando por una severa crisis espiritual, social y sanitaria.

martes, 2 de agosto de 2022

¿Cuáles partidos te hicieron llorar en tu infancia?

 


Hay dos partidos que me hicieron llorar cuando niño, el primero es la final de la Copa América 1987 ante Uruguay. Tenía diez años y me acuerdo de que mi papá había comprado hace muy poco el televisor en colores de marca Electra.

Esa tarde de invierno, me acomodé en la cama con mis revistas Triunfo que contenían toda la campaña de la "Roja" en ese campeonato, me puse unos guantes de arquero por mi idolatría al "Cóndor" Rojas y con una pelota en una mano, como pude sostuve una bandera chilena en la otra.

El partido estuvo tenso y los jugadores nacionales lo evidenciaban, sobre todo los defensores Astengo y Gómez. No era ese Chile avasallador del encuentro ante Brasil o táctico del encuentro ante Colombia. Bueno, estábamos enfrentando a los uruguayos y con ellos siempre se juega con el cuchillo entre los dientes.

Tampoco fue una buena jornada para el gran Roberto Rojas, porque de un error suyo salió el gol de Pablo Bengoechea, que a la postre les dio el título a los charrúas.

Posteriormente, el portero diría que una entrevista que le hizo Pedro Carcuro en Televisión Nacional, lo distrajo al máximo porque lo contactó con su hijo que no veía hace un mes por la concentración del campeonato. Quizás Chile quiso jugar a la uruguaya y el entrenador Orlando "Cabezón" Aravena se equivocó con esa estrategia.

Bueno, sonó el pitazo final y me quedé sólo llorando en la pieza, hasta que mi madre me ayudó a colocar las revistas en la cajita respectiva, la pelota en el armario y los guantes en el velador.

El otro partido que me hizo llorar cuando niño, fue la eliminación de Colo-Colo ante Vasco da Gama en el Estadio Nacional por Copa Libertadores 1990. Yo no era hincha del equipo popular, pero en esos años eran tan escasos los triunfos nacionales en todos los ámbitos, que si se jugaba por Chile, uno incondicionalmente apoyaba a quien defendía los colores patrios

Los albos habían empatado en Brasil en el partido de ida y estaba todo servido para avanzar en el torneo continental. Parecía la revancha perfecta para los traspiés en las versiones de 1988 ante Oriente Petrolero y en 1989 ante el descarado tongo que confabularon los equipos paraguayos Sol de América y Olimpia.

Viejo, Colo-Colo iba ganando dos cero en el primer tiempo con golazos de Rubén Espinoza y Marcelo Pablo Barticciotto.

El estadio era una fiesta, pero se fue silenciando con el primer descuento del jugador Bismark que llegó en el primer minuto del segundo tiempo. El empate de Vasco da Gama fue antes de los quince minutos con un desajuste defensivo albo y la aparición de Roberto Dinamita.

Al "Negro" Díaz le hicieron un penalazo y Rubén Espinoza puso el marcador tres a dos.

Sin embargo, el infortunio fue mayor cuando en las postrimerías del encuentro, Rubén Espinoza el goleador del encuentro, perdió el balón por la banda derecha, que facilitó el contragolpe de Vasco da Gama y el gol del empate de Williams con complicidad de Daniel Morón. El estadio se enmudeció y se congeló. Había que definir en la tanda de penales y la voz del relator Abraham Dueñas, que a esas alturas tampoco era muy alentadora.

Así llegaron ambas escuadras igualadas hasta el último penal de la serie, que si lo convertía Rubén Espinoza, prolongaría la definición de a un penal hasta conseguir el ganador. Lamentablemente, Espinoza lo perdió y mis lágrimas de nuevo se soltaron. La tristeza duró menos de un año, porque Colo-Colo, se consagró campeón de la Copa Libertadores de América en junio de 1991. ¿Cuáles partidos te hicieron llorar en tu infancia?

 

martes, 26 de julio de 2022

Me hubiese gustado ver a Chile en el Mundial de México '86

 

La Selección Chilena de Pedro Morales debió clasificar al Mundial de México '86. La "Roja" fue segunda del Grupo 2 de las Eliminatorias Sudamericanas, que además conformaban Uruguay y Ecuador.

A Ecuador se le ganó contundentemente en Santiago por 6 a 2 con anotaciones de Héctor Puebla, Alejandro Hisis, Jorge Aravena (2) y el “retornado” Carlos Caszely (2). En Quito se empató 1 a 1, pero el triunfo era obligatorio para ganar el grupo. A Uruguay se le ganó correctamente en casa por 2 a 0 con el inolvidable gol imposible de Jorge Aravena, pero el confronte en Montevideo estuvo lleno de esas triquiñuelas que tan bien aplican los combinados del Atlántico: recibimiento hostil, juego sucio y arbitraje parcial. El marcador finalizó 2 a 1 en favor de los charrúas, con la descarada escena del uruguayo Venancio Ramos lanzándole un limón a la pelota, justo cuando el 'Mortero' Aravena se disponía a patear un tiro libre

Luego, la Selección Chilena disputó dos vueltas de Repechaje con Perú y Paraguay. También segundos de sus respectivos grupos.

A Perú se le ganó en casa con una abultada goleada de 4 a 2 y con la recordada fatídica actuación del portero Eusebio Acasuzo, quien recibió tres goles en menos de quince minutos. En ese momento, Pedro Carcuro dijo en la transmisión televisiva que los goles venían de Europa por los tantos de Jorge Aravena, Hugo Rubio y Alejandro Hisis.

En Lima, Chile ganó 1 a 0 con el gol de Jorge Aravena y con una actuación soberbia de Roberto "Cóndor" Rojas, quien le tapó a boca de jarro un tiro a José Velásquez. Esa debe ser una de las mejores tapadas del portero chileno.

En el segundo Repechaje, la "Roja" hipotecó la clasificación mundialista en el empate de local ante Paraguay 2 a 2, porque en "Los Defensores del Chaco", los albirrojos ganaron rotundamente por 3 a 0. Chile tenía un equipazo, pero chocaron con jugadores muy avezados como Roberto "Gato" Fernández, Rogelio Delgado, Julio César Romero y Roberto Cabañas, entre otros.

Esta generación estuvo más cerca del Mundial que la del "Maracanazo", porque hasta ahora a Brasil nadie lo ha sacado de un Mundial. ¿Alguien creía que se les podía eliminar?

Me hubiese gustado ver en México '86 al "Cóndor" Rojas, Héctor Puebla, Mario Soto, "Chupete" Hormazábal, Leonel Herrera, Jorge Aravena, Alejandro Hisis, Hugo Rubio y el "Chino" Caszely, que se despidió en mayo de la Selección, pero que merecía asistir a una tercera copa del mundo y sacarse la mufa. Estoy seguro que el Pato Yáñez y Hugo Rubio se hubieran llevado a los defensas chancho al hombro, el "Mortero" Aravena anotaba una pepa de tiro libre y el “Chupete” Hormazábal, el “Mocho” Gómez y “Patitas con sangre” Herrera se ganaban tarjeta amarilla.

Hipotéticamente, nos habría tocado en el grupo B del local México, Bélgica e Irak (Los partidos se jugaron en el Estadio Azteca de Ciudad de México) y hubiésemos peleado el segundo lugar con los belgas o los aztecas, aunque en esos años nos pegábamos unas arrugadas tremendas y no pasábamos de la primera ronda. Bueno, soñar es gratis.