lunes, 18 de junio de 2018

Remembranzas mundialeras



Para el Mundial de Argentina ‘78 tenía un poco más de un año y no me acuerdo de nada. A mis cinco años, el Naranjito de España ’82 acaparó toda mi atención y también la canción de Don Elías: “Y vamos Chile que hay que ganar, en esta copa sensacional”. Ese mismo año, un día nublado de abril le pregunté a mi mamá, porqué iba un camión cargado de hombres como si se tratara de transporte de ganado.  
Una fuerte gripe en junio de 1986, me permitió ver desde la cama todo el Mundial de México y así cada una de las piruetas de Diego Armando Maradona. Lamentablemente, el “Mortero” Aravena que era mi ídolo, no pudo asistir a esa cita del balompié, pero ese gol imposible que dejó calladitos a los uruguayos en el Estadio Nacional para mí siempre ha valido un Mundial.
Me gastaba toda la mesada en el álbum y en las láminas del México ‘86. También me compraba todos los chicles y dulces donde salían las caricaturas de los cracks.
Asimismo, la Coca-Cola sacó el álbum de la Copa del Mundo de Italia 1990 y no recuerdo haber tomado tanto de ese brebaje como lo hice ese año. Había que juntar tres tapas y unas cuantas monedas para conseguir las anheladas figuritas. El dueño del boliche del barrio también cambiaba y vendía láminas sueltas.
En una cancha de cholguán de esas de los taca-taca, poníamos con mis amigos las láminas repetidas y hacíamos nuestros propios partidos internacionales. Me acuerdo que con los cabros del pasaje organizamos la Copa “Naranja” que  enfrentó a los “monitos” de Cobreloa campeón de Chile contra Holanda campeón de Europa 1988.
Para darle ambiente de estadio, colocábamos unas lámparas de velador en cada esquina y picábamos unos boletos de micro para tirarlos al aire cuando los equipos ingresaran a la cancha.
Una vez adentro del campo de juego, ya no era simples papelitos impresos con la cara de los futbolistas sino veintidós guerreros que peleaban a muerte cada balón en disputa.
Me estremecía ver a Armando Alarcón marcando con pierna fuerte a Marco Van Basten o a Juanito Covarrubias y al “Diablo” González bombardeándole el rancho al arquero Hans Van Breukelen. Hugo Tabilo y Claudio Tello le ganaron todos los cabezazos a Ruud Gullit y Marcelo Trobianni tenía vueltos locos a Frank Rijkaard y Ronald Koeman. Los partidos no tenían tiempo reglamentario y finalizaban cuando nos aburríamos o a veces continuaban los continuábamos día siguiente o toda la semana.  Creo que este nunca terminó, porque todavía lo sigo jugando en mi mente con el marcador en blanco y a la espera de que se abra la cuenta.

martes, 24 de abril de 2018

Ustedes se las ganaron


Un día cualquiera de 2010, un argentino en Buenos Aires me dijo: "chileno tú no sabes lo que es levantarse como Campeón de América o del Mundo. Si te lo explico, no me lo vas a entender, che". Me reí de sus palabras al principio, pero después cuando las procesé, me achacaron. 
Es que hasta ese momento con Bielsa incluido, no habíamos ganado nada. Bueno, cinco años después de esa conversación, lo supe, lo entendí y pucha que lo celebré. 
Asimismo, el 28 de agosto de 2016, me sorprendí gratamente con el triunfo de la Selección Chilena de Fútbol Femenina por 1 a 0 –en el amistoso- ante Uruguay en el Estadio Nacional. 
Había poca gente en el estadio y uno que otro medio. Como siempre el Tito Gatica y los cabros de la radio "Pasión de Hincha". 
Parecía más bien una reunión familiar con los gritos de la tía, la mamá y la abuelita. 
Ese partido me quedó dando vueltas por mucho tiempo, sobre todo por la excelente forma física y por la técnica depurada que desplegaron las jugadoras criollas en el gramado de Ñuñoa. Pues erradamente, me había quedado con la imagen del insípido juego exhibido en el Mundial sub 20 de 2008.
Claramente, no es el mismo equipo que clasificó al próximo Mundial, pero de esa alineación se repitieron en este campeonato los nombres de Carla Guerrero y Camila Sáez. Es decir la filosofía futbolística del técnico José Letelier perduró en el tiempo. Recuerde usted que el ex portero de Colo-Colo, venía precedido de la obtención de la Copa Libertadores Femenina 2012  dirigiendo a las albas.
Ha pasado más de un año y medio de aquel encuentro,  y si me hubieran dicho en esas galerías vacías que las chilenas le iban a ganar 4 a 0 a Argentina en la Copa América 2018 y que iban a clasificar al Mundial en un partido televisado, no lo hubiera creído. 
¿Qué es esto entonces? Esto es trabajo señoras y señoras. Esto es creer en una misma, cuando nadie cree en tus posibilidades. Esto es torcerle la mano al destino y conseguir el objetivo que te propusiste a pesar de los típicos reveses y contratiempos con los que deben lidiar los deportistas en Chile. 
Las portadas de los diarios fueron las más merecidas del último tiempo, porque cuesta tanto que le den unos minutos al deporte femenino en los medios. Nadie se las regaló chiquillas lindas, ustedes se las ganaron. Así como los pasajes al Mundial de Francia 2019 y el medio boleto a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

martes, 10 de abril de 2018

Unos jóvenes y esplendorosos guerreros chilenos


Cuanto esfuerzo desplegado por los tenistas chilenos este fin de semana ante Argentina por Copa Davis. Desde la época de los héroes olímpicos y de la serie con Austria en la medialuna de Rancagua en 2009, que este deporte no hacía vibrar tanto a la afición raquetera criolla. 
La escuadra chilena nos promete un futuro esplendor, porque con tan sólo veintitrés años promedio tuvo en las cuerdas en su propio domicilio a jugadores trasandinos de la elite mundial y con rankings tremendamente superiores.
Nicolás Jarry sacó chapa de jugador grande en Argentina, porque no es poca cosa cruzar la cordillera y ganar dos de tres puntos jugados ante el campeón de la versión 2016. El número 1 de Chile, agregó en esta pasada una importante cuota de garra a su ya temible repertorio. Junto al incombustible Hans Podlipnik, dieron una clase magistral en binomios en el segundo punto chileno, evocando así los títulos de los Panamericanos de Toronto 2015 y el ATP de Quito de este año.
Lamentablemente, el desgaste del dobles y el nuevo formato de jugar el cuarto  y quinto punto el mismo día, le pasó irremediablemente la cuenta a “La Torre”. Fue una dura derrota por un doble 6-4 ante Diego Schwartzmann.
Christian Garín en tanto, perdió en la definición en dos sets frente a Guido Pella. El trasandino se hizo fuerte con el apoyo del público y desplegó su mejor tenis en los momentos claves del partido para llevarse el encuentro y la serie por un no menos sufrido 6-3 y 7-6 (3).
Nicolás Massú se sigue consolidando como capitán del equipo, porque les entrega toda su impronta y los ha guiado hasta alcanzar un interesante punto de madurez. Asimismo, debe ser un coach más estratégico y menos emocional.
Este resultado mandó a los argentinos al Repechaje del Grupo Mundial y a los chilenos los mantiene en el Grupo I de la Zona Americana de Copa Davis.
Sí, se perdió dirán los puristas, pero hay derrotas que dejan grandes enseñanzas. 
Los argentinos celebraron casi como si hubieran ganado la Copa Davis, seguramente atesorarán este triunfo de manera especial, porque estuvieron a punto de perderlo a manos de un puñado de jóvenes y esplendorosos guerreros chilenos...

miércoles, 28 de marzo de 2018

Rene Moreno cada vez más cerca de dar el salto del tigre a lo profesional



Por Jaime Estrada
Como todo en la vida el deporte de las guantadas rentadas es un proceso a seguir, y entre más en serio se tome el asunto sobre el entrenamiento, la disciplina, el sacrificio, etcétera, el resultado es más favorable, voy a dar algunos ejemplos; hay pugilistas que le entran al toro por los cuernos de la noche a la mañana porque saben de lo duro de su pegada, pero si no tienen condición o una preparación adecuada, no van a llegar muy lejos, los del grupo donde han  hecho vida entre gimnasios y encuentros aficionados, solidificando  su experiencia y estar listos para el salto del tigre a lo profesional.
En fin, todos los participantes tienen una historia que contar y Rene Moreno no es la excepción, pues ya le dan las doce que no sube al ring a su debut en el boxeo de paga, ya tiene sus paredes tapizadas de trofeos, medallas y premios acumulados durante muchos años de amateur, y claro, ya está batallando para encontrar contra quien enfrentarse, porque su mito de que anda tan filoso como navajita de rasurar se ha esparcido por doquier y en ocasiones antes de subir al ring le dan la noticia de que sus oponentes no están presentes y se le suspenden sus presentaciones. Y no es por demás porque Rene no se anda por las ramas al subir al cuadrilátero donde el espectáculo de lujo está garantizado contra quien le pongan enfrente, y durante un entrenamiento amistoso contra Chad Mckinnley quien a pesar de que no figura entre los mejores libra por libra si circula en la división mediana mientras que Rene se mantiene en 130-135 libras donde espera pronto debutar, y ya le están echando el ojo algunos promotores incluyendo la gente de “La Chiquita” González, quienes vienen a sus entrenamientos donde le pongan contra quien tirar guante.
A leguas se ve que este prospecto producto de Pachuca pero residente de Las Vegas tiene un dote especial en sus puños, es rápido de pies y manos y con puntería de brújula selecciona su ataque sin tregua y se declara puesto y dispuesto para hacer del boxeo una delicia, porque no solo es un medio de ganarse la vida sino que también disfruta la hacerlo porque el boxeo es su pasión.
Estaremos al tanto de su progreso, pero por lo pronto, guiado por su manejador Cutberto Delgado, creemos que ya va por el camino correcto para sentirse como sus ídolos en el boxeo que serían JC Chávez, JM Márquez y Mike Tyson.


martes, 27 de marzo de 2018

La "Krespita" responde


Hace exactamente ocho años, describía en las páginas de mi libro "Mojando la camiseta", cada una de las cualidades pugilísticas de la "Krespita" Rodríguez: poseedora de un boxeo físico y propositivo, correcto desplazamiento en el ring, excelente esquive, buena visión y exhaustivo estudio de sus rivales.
En dicho texto también advertía sobre el riesgo de utilizar la guardia abajo, pero ella hizo propio ese estilo y  vaya como le ha dado resultado. Muchos especialistas de la disciplina, la consideran una cultora de este recurso, así como los mismos Floyd Maywheater y Sugar Ray Leonard.
Este sábado pasado en el Arena Monticello, la púgil criolla fue ampliamente superior a su contrincante, la venezolana Carolina Álvarez, quien se vio lenta y a ratos exhibiendo argumentos muy básicos en el ring. No obstante, esto no le quita ningún mérito al triunfo de Carolina, porque desde el primer asalto atacó a la "Fiera" y dejó en evidencia sus precarios argumentos técnicos. Convengamos en que la “Krespita” busca desde hace un tiempo incesantemente el knock out, pero esa mano no ha podido llegar. Este podría ser un importante punto para el trabajo de su nuevo staff técnico.
Hubo pasajes de la refriega en que la “Krespita” hizo olvidar su inactividad, porque  mostró lo mejor de su repertorio y aplicó con perfección el manual del boxeo, ese que dice que hay pegar sin que a uno le peguen. Su perfomance trajo reminiscencias de su mejor combate, aquel que la consagró como campeona de la FIB en Monterrey, frente a Janeth “La Cuisilla” Pérez. Asimismo, no se vieron grandes diferencias con el cambio de mano técnica, porque la puentealtina es trabajadora como ella sola y sabe todo lo que tiene que hacer en el cuadrilátero. No obstante, el técnico Johan Carter por su propia formación profesional apunta a lo físico, en tanto Claudio Pardo lo hacía desde el aspecto táctico y técnico por su experiencia como boxeador y kickboxer competitivo.  
El nivel de las oponentes debería ir mejorando en las próximas veladas, puesto que  TVN está posicionando otra vez al boxeo en la televisión abierta. Acuérdese que para el '82, el canal nacional "apoyó" a la "Roja" rumbo al Mundial de España, pero le trajo puro molido y así se ilusionó a la fanaticada.
Me alegra el boxeo de etiqueta y para todos. Ojalá que el atletismo, el fútbol, el tenis, el ciclismo y otras disciplinas también vuelvan a la pantalla sin pago. A veces solamente falta un poco de voluntad y confiar en nuestros deportistas. La “Krespita” responde.