miércoles, 19 de junio de 2019

Cuando gana Chile, la gente ríe


El argumento que planteó Reinaldo Rueda en la previa del debut de la “Roja” en la Copa América 2019, fue aquello de la maldición de los campeones en los primeros partidos de los mundiales. El técnico colombiano como para ponerse el parche antes de la herida, ejemplificó con las caídas de los monarcas desde 2002 hasta la actualidad: ¿Qué pasó con Brasil  en la copa de 2006, con Italia en Sudáfrica 2010 y con España en 2014?, señaló.
Sus palabras dejaban en evidencia, la poca certeza que tenía del resultado ante la Selección B o C de Japón. Por lo mismo, sorprendió la incesante vocación ofensiva de Chile desde el minuto treinta en adelante.
En un año y cinco meses, no se había visto tal dinámica de juego, por lo que no es descabellado pensar que esto fue más una iniciativa de los jugadores que una táctica sugerida por el excoach de Flamengo. ¿Cómo a un plantel futbolísticamente tan abundante se le iba a olvidar jugar ofensivamente?  
Acuérdese de que en los Cuartos de Final de la Copa América Centenario 2016, los seleccionados nacionales -tras una cuestionable primera fase-, se revelaron a las instrucciones de Pizzi y tomaron sus propias banderas para propinarle un histórico 7 a 0 a México.
Si bien, el rival no ofreció mucha resistencia, ya estaba bueno del equipo de reacción y poca proposición. Como sea, se alaba la actitud de la “Roja”.
En el arco a Gabriel Arias, estuvo sólido cuando se le requirió y se dio el lujo hasta de salir jugando un par de veces, esto quizás para no olvidar del todo a Claudio Bravo. Gary Medel y Guillermo Maripán no sufrieron grandes zozobras, debido a la impericia de los atacantes asiáticos. Un par de rápidos contragolpes, desestabilizaron a la retaguardia nacional, que ante los uruguayos tendrá que aplicarse porque no tendrá ningún  tipo de perdonazos.
Jean Beausejour y Mauricio Isla se adueñaron de sus respectivas bandas, defendieron y fueron agentes de constate peligro.
Erick Pulgar confirmó los pergaminos que traía desde Italia y abrió la ruta a la goleada con un gran cabezazo. Trajinó en el medio y tuvo siempre la claridad para una salida limpia. Acá hay que reconocer el acierto de Rueda y nadie se acordó de Marcelo Díaz.
Charles Aránguiz está en todas partes y es el asistente de todos. Participó en tres de los cuatro goles. Para un sector de la hinchada, “El Príncipe” es el mejor de la generación dorada por su rendimiento y disciplina. Impresiona.
Arturo Vidal no lució como de costumbre, pero su presencia y despliegue son siempre necesarios para este equipo.
Eduardo Vargas debería exigir un cupo vitalicio en la selección, porque no falla. Anotó dos tantos (12) y superó a Enrique “Cua-Cua” Hormázabal (10) como goleador criollo en la Copa América (10). Asimismo, superó a Marcelo Salas (37) en la tabla histórica de goleadores nacionales. Su figura en el futuro no se tendrá que asociar a ninguna camiseta más que a la de color rojo. El torneo recién empieza y seguramente irá por el récord de Zizinho con 17 tantos.
Alexis Sánchez volvió como la letra del tango y dejó atrás las luces que alumbraron con pálidos reflejos y dejaron hondas horas de dolor. De gran despliegue y sentido del juego. Su tanto lo ratifica como el goleador histórico de Chile (42) y deja la marca de haber anotado en cuatro versiones consecutivas del torneo.
José Pedro Fuenzalida, aportó peligro por la banda derecha y se entendió correctamente con Mauricio Isla. Registró su partido cincuenta por la Selección. Fue reemplazado por Óscar Opazo a los ochenta minutos.
Es lindo cuando gana Chile, la gente ríe al caminar.

jueves, 9 de mayo de 2019

Palestino, un hueso duro de roer


Finalizó la participación de Palestino en la Copa Libertadores de América, pero no hay nada que reprocharle al elenco tricolor. Fue tercero de su grupo, pero hizo una campaña digna, eliminando en fases preliminares al DIM por penales en Colombia y a Talleres de Córdoba en el resultado global.
En la fase de grupos no pudo con el Inter de Porto Alegre, pero lo puso en aprietos, también le guapeó a River Plate -el campeón vigente- en su cancha y le ganó de local y visita al tradicional Alianza de Lima de Perú.
No se celebra una eliminación o una clasificación a un torneo de segunda categoría, pero la plantilla de los árabes es bastante reducida, comparada con los equipos grandes de Santiago que están participando o ya participaron en torneos internacionales en esta temporada.
Méritos para el técnico Ivo Basay, que tomó el equipo en octubre de 2018 con solo dos puntos sobre el descenso y con una llave de semifinales en Copa Chile ante la Universidad de Chile, torneo donde los tricolores finalmente ungieron la corona. Un título que esperaron durante largos cuarenta años y que los hizo retornar a una cita internacional después de dos años.
La mano del “Hueso” se hizo sentir y más allá de los nombres, este equipo tuvo un sello propio y lo demostró en cada una de las canchas que visitó. Una revancha para Basay, que estuvo tres años fuera la actividad y que en su arribo a la tienda palestinista se planteó desafíos inmediatos como mantener la categoría: Esperamos que las cosas salgan bien y que podamos desarrollar nuestra tarea. Estoy convencido de que podemos mantener la categoría. Si no lo estuviera, no estaría sentado aquí y jamás hubiera aceptado el trabajo. Desde el primer momento que me reuní con los dirigentes estuve seguro de venir. El club está en una situación difícil. Es un fierro caliente, pero las cosas difíciles se disfrutan más. Mi única preocupación ahora es sacar al equipo de donde está. El objetivo principal es que Palestino siga en Primera División.
Uno de los momentos más recordados del paso de Palestino por la Copa Libertadores, fue el apoyo del pueblo árabe, que siguió el partido frente a River Plate desde Medio Oriente y que fue representado por cuatro pantallas que se proyectaron en la tribuna Magallanes del Estadio Monumental Colo-Colo. Una inédita barra virtual que se estrenó en nuestra canchas.
El equipo de la colonia árabe, actualmente se encuentra noveno (15 puntos) en la tabla de posiciones del Torneo Nacional a diez puntos del líder Universidad Católica (25 puntos) y a siete unidades del colista Universidad de Chile (7 puntos).
Ivo Basay no solamente cumplió su palabra de mantener al equipo en la categoría, sino que lo ha hecho jugar bien y le ha dado un linaje internacional. Quién sabe si con un par de refuerzos, se animan por la Sudamericana. A Basay no le vienen con cosas, porque es un hueso duro de roer.

jueves, 2 de mayo de 2019

La revancha de Lio Messi


Lionel Messi encanta con su talento y genialidad. En el Barcelona y no en otra parte, el argentino encuentra su estado de flujo o "la zona" –como se diría en psicología deportiva-. Allí lo difícil lo hace fácil y lo imposible lo hace posible. 
Sin embargo, sus 600 goles en 684 partidos con el Barca (El primero lo anotó el 1 de mayo de 2005, ante Albacete, por la liga española. Es el artillero histórico del club, seguido por el delantero César Rodríguez con 232 anotaciones), todavía no convencen a sus más acérrimos detractores, quienes afirman que el “10” en España tiene carta blanca y que la historia sería muy diferente si tuviera que enfrentar a las duras defensas de las ligas de Alemania, Italia o Inglaterra.
Pero ¿Qué ha pasado cuando el rosarino ha enfrentado a los grandes clubes de Europa? Se luce más y mejor que ante los equipos locales. Messi ha marcado 115 goles en 11.379 minutos de fútbol europeo, eso es aproximadamente un tanto cada 99 minutos.
El Arsenal de Inglaterra más anotado por Messi: nueve tantos en 447 minutos repartidos en seis partidos (un promedio de un gol cada 49 minutos y 40 segundos).
A Bayer Leverkusen de Alemania le ha marcado siete tantos en 270 minutos, una media de un tanto cada 38 minutos y 34 segundos. Cinco de esos goles llegaron en un solo partido, en la victoria por 7 a 1, el 7 de marzo de 2012. El Milán de Italia y el Celtic de Escocia son otras de sus escuadras favoritas para anotarles: 8 tantos a cada uno. (Estadística: Goal.com)
El rosarino marcó en las seis competiciones que jugó con Barcelona, convirtiéndose en el máximo goleador de todos los tiempos en La Liga (417 goles) y en la Supercopa española (13). Además de esto, es el segundo máximo goleador en la historia de la Champions League, con 112 goles, solo superado por Cristiano Ronaldo (126).
Asimismo, el Barcelona desde 2004 a la fecha con Messi ha ganado diez ligas de un total de veintiséis en toda su historia. En Champions League, desde 2005 a la fecha, los blaugranas con el "10" han ganado cuatro "orejonas" de un total histórico de cinco. La influencia de Messi en este umbral de victorias es determinante.
La “Pulga” tiene 48 goles en esta temporada, doce de ellos fueron por la Liga de Campeones, donde lidera la tabla de goleadores. El mediocampista del club catalán, lleva cuatro más que el delantero Robert Lewandowski del eliminado Bayern Munich, con 8 goles, y aún podría jugar dos partidos más, si su equipo llega a la final de Madrid.
Tras los dos primeros hay cuatro futbolistas con seis goles: Cristiano Ronaldo (Juventus), Moussa Marega (Porto), Sergio Agüero (Manchester City) y Dusan Tadic (Ajax). Mientras los tres primeros ya no tienen más opciones de seguir sumando, debido a la eliminación de sus equipos, el delantero del conjunto holandés sigue en competencia y sería la única amenaza para Lio.
Asimismo, a falta de tres fechas para el final de la Liga española, el Barcelona ya se consagró campeón y el título de goleador -El Pichichi- pareciera que ya nadie podrá quitárselo. Lionel está al tope de la tabla de anotadores con 34 goles (en 35 partidos), lo siguen su compañero Luis Suárez y el francés Karim Benzema del Real Madrid, con 21 tantos cada uno.
No obstante, el argentino tiene una deuda pendiente con su selección y quiere saldarla a la brevedad, consiguiendo la próxima Copa América de Brasil, la Copa América Zonal Argentina-Colombia 2020 o el Mundial de Catar 2022. Esto último, quizás lo podría colocar en una misma categoría con Diego Armando Maradona. Messi no olvida las caídas ante Alemania en la final del Mundial de Brasil 2014 y ante Chile en las Copas América 2015 y 2016, pero sabe que el fútbol y la vida dan revanchas. Él espera por la suya.

miércoles, 17 de abril de 2019

El carro de la victoria


Las voces se alzan eufóricas y exultantes con el primer título ATP de Christian Garín en Houston y vaya que podría ser natural esto, pero hasta hace poco esas mismas voces eran duras e implacables con el tenista criollo. Acuérdese de que al ariqueño a muy corta edad, se le puso la pesada mochila del recambio del tenis chileno. Muchos creían que después de Ríos, Massú y González venía inmediatamente un fenómeno de las mismas características.
Garín debutó en Copa Davis con 16 años y 119 días, ante Italia en Nápoles, convirtiéndose así en el jugador más joven en representar a Chile en esa tradicional competencia. En dicho encuentro, Garín cayó ante Simone Bolelli por 4-6 y 3-6.
Garín tuvo caídas duras en las series ante Ecuador en 2013, Barbados en 2014, Canadá en 2016, Colombia en 2017 y Argentina en 2018. El "Tanque" sentía la presión y sucumbía ante ella. Asimismo, reconocía en esos tropiezos que debía trabajar mucho más su concentración.
Ser campeón mundial de tenis junior (Sub-14) en 2010, ganar Roland Garros Junior en 2013 y debutar con un triunfo en el ATP de Viña del Mar, fueron muchas veces una carga más que buenos antecedentes.
Casi nadie se acordaba de que antes de los veinte años, el criollo había derrotado a tenistas importantes como Carlos Berlocq, Diego Schwartzman, Máximo González, Horacio Zeballos, Nicolás Jarry, Nicolás Almagro, Alexander Zverev y Dusan Lajovic.
El tenista se refirió sobre este punto en una entrevista para el sitio puntodebreak.com (15/02/2019): Ganar Roland Garros Junior generó una expectativa muy grande, pero gané ese torneo y no tuve ningún apoyo en general y siento que lo único que tuve fue más presión. Cuando perdía un partido en Challenger o Future ante alguien que no era tan bueno, se decían cosas que estaban de más y yo me lo empecé a tomar mal. Perdí un poco de tiempo con cosas externas que ahora quizás no me afectan mucho.
Me gusta mucho mi país, mis amigos y mi familia son de allí. Me siento muy identificado con Chile, pero el apoyo al tenis es cero. Yo, por mi parte, no tuve apoyo de ninguna Federación ni Institución. Fue todo esfuerzo personal y la verdad que tuve que pasarla mal en ese sentido. Si no hay apoyo, no sé cuántos jugadores se podrán sacar. Yo llevo casi la mitad de mi vida jugando al tenis y tuve la suerte de tener una familia que me acompañó siempre y económicamente se endeudaba para que yo pudiera viajar y eso fue difícil. Ahora veo los frutos de poder estar jugando estos torneos e intento aprovecharlo.
En 2018, comenzaría su despegue tras algunos acercamientos con Larry Stefanki y su vínculo con el entrenador argentino Andrés Schneiter. Esta última, sería una decisión clave en este repunte, dada la experiencia del trasandino como jugador y entrenador. Su análisis fue certero apenas comenzó a relacionarse con el chileno en agosto: Creo que su gran problema es la parte mental. Yo en eso trabajo muy bien, es en lo que más me destaco, por eso creo que le puedo dar una muy buena ayuda. En los últimos años estuve con ocho jugadores que se han metido entre los 100 mejores del mundo conmigo. Doy una manera de trabajar donde ayudo bastante en la parte mental, que el jugador se ordene bien dentro de la cancha y fuera. Eso debe haber convencido a Christian para venir a trabajar conmigo. No tengo temor, tengo clara la forma de trabajar, será cuestión de tiempo. Christian tiene todo el tenis y potencial para ir metiéndose. Me hago cargo de los desafíos.
Garín era 159º del mundo, el 6 de agosto de 2018, cuando empezó con Schneiter. Hoy es 47º.
Asimismo, ganó puntos importantes en distintos Challengers hasta llegar al número 100 ATP y conseguir una impresionante racha de quince victorias consecutivas en octubre. 
Su redención en Copa Davis, llegó en el momento preciso, ante Austria definiendo el quinto punto que clasificaba a las finales del Grupo Mundial en Madrid.
¡Grande, Garín! ¡Tremendo, Garín! Se escucha fuerte, pero hasta hace poco, esas mismas voces eran duras e implacables con el tenista criollo. Garín hoy tiene 22 años y es número 47 del ATP,  no te demores, súbete pronto al carro de la victoria...

viernes, 12 de abril de 2019

¿Podemos exigirles que le ganen al campeón de Europa?



El circo romano de las redes sociales crucifica a la Selección Nacional de Fútbol Femenino por su caída 7-0 ante Holanda. No obstante, a quienes disparan detrás de un teclado hay que aclararles que se trata de las actuales campeonas de Europa y una de las top ten históricas de dicha competencia.
Chile sucumbió ante un fútbol táctico, físico y de pase largo que siempre le ha hecho pasar estragos a nuestros combinados. Acuérdese del pragmatismo de Estrella Roja en la Copa Intercontinental de 1991 o de la derrota ante la Holanda de Louis Van Gaal en Brasil 2014.
Es cierto que las palizas duelen, pero hay que chocar con el muro hasta derribarlo, porque enfrentar a rivales débiles es engañarse a sí mismos. De hecho, la mítica Roja del '62 recibió media docena de goles ante Francia en la gira por el viejo continente en 1960, lo que a la larga le sirvió para tomarles el pulso a Suiza, Italia, Unión Soviética (campeón de Europa) y Yugoslavia (campeón olímpico) en el Mundial. Asimismo, el confronte amistoso ante Alemania en la era Sampaoli en 2014 fue muy aleccionador para lo que después vino en el Mundial de Brasil y la Copa América 2015. 
A modo de contraste, la Roja de Rueda jugará en junio con Haití, selección ubicada en el puesto número 100 del ranking FIFA. Además, en este proceso se ha jugado con cuadros sin tanta figuración como Serbia, Costa Rica y Honduras. Quién creería que hace sólo dos años Chile era la segunda mejor selección de las Confederaciones, derrotando con autoridad a los campeones de África, Oceanía y Europa. Dime con quién andas y te diré quién eres.
Me acuerdo haber visto, el 28 de agosto de 2016, a la Selección Chilena Femenina y haberme sorprendido gratamente con el triunfo 1-0 sobre Uruguay, en un amistoso en el Estadio Nacional. Había poca gente en las gradas y uno que otro medio. Parecía más bien una reunión familiar con los gritos de la tía, la mamá y la abuelita. 
Ese partido me quedó dando vueltas durante mucho tiempo, sobre todo por la excelente forma física y por la técnica depurada que desplegaron las jugadoras criollas en el gramado de Ñuñoa. Erradamente, me había quedado con la imagen del insípido fútbol exhibido en el Mundial Sub-20 de 2008.
Si me hubieran dicho en esas galerías vacías que las chilenas le iban a ganar 4-0 a Argentina en la Copa América 2018 y que iban a clasificar al Mundial en un partido televisado, no lo hubiera creído. Igualmente, tampoco hubiera imaginado verlas enfrentarse a Estados Unidos, Italia o Francia. Sin embargo, hoy se les crucifica por una derrota, lo que demuestra lo difícil que es ser deportista en Chile y doblemente si se es mujer. 
La misma portera Christiane Endler fue enfática acerca de la inauguración de un camarín femenino hace algunas semanas: “Creo que esa fue una iniciativa más política que otra cosa, porque no sé cuándo lo vamos a usar, pues nunca jugamos en el Estadio Nacional. Debiesen arreglar primero los camarines donde se entrena día a día, que son un desastre, más que adaptar uno que, a lo mejor, se va a usar una vez, pero que es lo que más vende”. Entonces, señores cibernautas: ¿Podemos exigirles que le ganen al campeón de Europa?